Los aranceles de hasta el 100% para drones importados y sus componentes, dispuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entraron en vigor este jueves a las 00:01, según informó la administración estadounidense.
Los aranceles de hasta el 100% para drones importados y sus componentes, dispuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entraron en vigor este jueves a las 00:01. La medida tiene como objetivo declarado responder a riesgos para la seguridad nacional y fortalecer las cadenas de suministro internas.
El mandatario estadounidense firmó en agosto la orden que estableció los gravámenes, después de que la Casa Blanca alertara sobre “la amenaza para la seguridad nacional que suponen las importaciones de drones y sus componentes”. Los drones con un peso máximo de despegue superior a 25 kilogramos, los equipos con cámaras térmicas y las estaciones de acoplamiento quedan alcanzados por el arancel del 100%. Para las aeronaves no tripuladas más pequeñas, la tarifa será del 25%.
Los gravámenes a ciertos componentes considerados menos sensibles empezarán a regir el 9 de febrero de 2027. La medida busca ampliar la fabricación de drones y piezas dentro de Estados Unidos. Un documento oficial de diciembre de 2025 planteó la necesidad de producir estos equipos y sus componentes en territorio estadounidense.
China rechazó los nuevos aranceles poco después de que fueran anunciados: Beijing pidió a Washington que los retire. Un portavoz del Ministerio de Comercio chino sostuvo que las tasas “interrumpirán la cadena de suministro mundial de drones y socavarán aún más un entorno de mercado justo y competitivo”.
La firma china DJI, fundada en 2006, concentra más de dos tercios del mercado mundial de drones, de acuerdo con diversos estudios. Desde 2022, Estados Unidos la incluye en una lista de empresas chinas supuestamente vinculadas a las Fuerzas Armadas de ese país, lo que limita su acceso a tecnología estadounidense. DJI cuestionó su incorporación a ese listado.
Para los productos originarios de la Unión Europea, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán, Washington aplicará un arancel del 15%, siempre que cumplan con los requisitos de origen establecidos. Los artículos procedentes del Reino Unido tendrán una tasa del 10%.
En el panorama internacional, más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa, Ucrania acelera el desarrollo de drones terrestres y prototipos armados para reducir la exposición de soldados en el frente, donde los vehículos no tripulados ya asumen tareas de abastecimiento, evacuación de heridos y colocación de minas.
En el taller de Temerland, una empresa de tecnología militar, el ingeniero ucraniano Eduard Trotsenko exhibe vehículos oruga, robots y prototipos de drones terrestres. La compañía, que antes fabricaba puntos de recarga para automóviles, reorientó su actividad hacia la robótica y los drones tras el comienzo de la guerra.
En el frente oriental, un comandante de una unidad de drones terrestres identificado como Jason resumió el objetivo de estos sistemas: “Podemos permitirnos perder un dron, pero no a un hombre”.
Según el militar, la tecnología no surgió solo desde las estructuras estatales. “La iniciativa tecnológica no vino de arriba”, afirmó. “Jóvenes ingenieros comenzaron por iniciativa propia a desarrollar drones. Después llegaron las empresas, los emprendedores y los inversores”.
Los programadores, especialistas en telecomunicaciones e ingenieros figuran ahora entre los perfiles más requeridos por las Fuerzas Armadas ucranianas. “La guerra de los drones es también una guerra de especialistas”, señaló Jason, quien aseguró que necesita más personal cualificado que equipos.
Trotsenko proyecta una guerra futura con “robots humanoides” y plantea que los soldados heridos puedan controlar aparatos a distancia desde una cama de hospital. “Los operadores podrían encontrarse en otro país, en Alemania, por ejemplo”, afirmó.
(Con información de AFP)
