El presidente Javier Milei encabezó una cadena nacional en el marco del 2 de abril, en un giro que contrasta con declaraciones previas sobre el reclamo de soberanía y su afinidad con Margaret Thatcher.
El 2 de abril de 1982, cuando Javier Milei tenía 11 años, se encontraba en su casa observando la cobertura televisiva del inicio de la guerra de Malvinas. Según relató el propio Milei al diario PERFIL, en ese momento expresó que el conflicto terminaría mal para Argentina. Esa afirmación provocó una reacción violenta de su padre, Norberto, quien lo golpeó. Su hermana Karina, testigo del episodio, sufrió un shock que requirió atención médica. Su madre, en una llamada posterior, le atribuyó a Milei la responsabilidad por el estado de Karina.
A lo largo de su trayectoria pública, Milei ha realizado declaraciones que cuestionan la viabilidad de Argentina como país. En distintas oportunidades afirmó que “cuando veo la bandera veo un muro”, que “la gente se tiene que ir de este país de mierda” y que “la única salida es Ezeiza”. Estas expresiones fueron replicadas por seguidores del espacio en redes sociales, como la cuenta @la_pistarini o el “Partido liberal Pesimista”, que describen a Argentina como “una basura, totalmente inviable, injusto e inhumano, un país de cuarta del que hay que irse a la mierda”.
Además, Milei ha manifestado admiración por la exprimera ministra británica Margaret Thatcher, a quien ha calificado como una figura de referencia. En su despacho presidencial se exhibe un retrato de Thatcher. Esta afinidad contrasta con el reclamo de soberanía argentino sobre las islas Malvinas, dado que Thatcher lideró el Reino Unido durante el conflicto de 1982, que incluyó el hundimiento del crucero ARA General Belgrano.
En el ámbito gubernamental, otros funcionarios han expresado posturas que se desmarcan del reclamo tradicional. La diputada Sabrina Ajmechet y el funcionario Juan Pablo Carreira han realizado declaraciones públicas en ese sentido.
En este contexto, el pasado 2 de abril Milei protagonizó una cadena nacional en la que adoptó un discurso de reivindicación de la causa Malvinas. Este cambio de postura se produce en un momento de caída de su imagen en encuestas y de alta exposición en redes sociales, según consignan informes periodísticos.
