Kash Patel comparece ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado, en una sesión donde se prevén intercambios con legisladores demócratas sobre su liderazgo al frente de la agencia federal.
WASHINGTON (AP) — El director del FBI, Kash Patel, compareció este martes ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado, en una audiencia que se centró en su gestión al frente de la agencia federal.
La comisión, presidida por republicanos, abordó los esfuerzos de Patel en materia de combate al crimen violento, tráfico de drogas y su alineación con la agenda del gobierno de Trump, según declaraciones de los legisladores.
Por su parte, los demócratas enfocaron sus intervenciones en cuestionamientos sobre la conducción de la agencia, incluyendo despidos de agentes que participaron en investigaciones sobre el presidente Donald Trump, indagaciones a supuestos adversarios políticos y viajes en los que Patel habría combinado actividades oficiales con recreativas.
El senador Dick Durbin, demócrata de Illinois y principal voz de la oposición en el panel, afirmó en su declaración inicial: «El señor Patel es el director del FBI menos calificado y más partidista en la historia de nuestra nación». Durbin sostuvo que Patel utiliza la agencia para tomar represalias contra opositores políticos de Trump y dar curso a agravios del mandatario, incluidas sus afirmaciones sobre las elecciones de 2020.
Esta es la primera comparecencia de Patel ante esta comisión desde septiembre pasado, aunque ha testificado en múltiples ocasiones ante el Congreso, incluso sobre el presupuesto de la entidad. En aquella audiencia de septiembre, se produjeron intercambios con legisladores demócratas, incluyendo un momento en que Patel calificó al senador Adam Schiff, de California, como «una completa desgracia» y «un cobarde». Schiff respondió: «Un abusador cibernético podrá ser director del FBI, pero siempre seguirá siendo un abusador cibernético».
Previamente, en abril, Durbin había solicitado el reemplazo de Patel tras un artículo de la revista The Atlantic que mencionaba denuncias de consumo excesivo de alcohol. Patel presentó una demanda por 250 millones de dólares contra la publicación, calificando el artículo de falso y «malintencionado». The Atlantic ratificó su confianza en su trabajo periodístico y anunció que se defenderá de la «demanda infundada».
