Un estudio publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos identifica al limoneno, presente en la cáscara de limón, como el compuesto principal del aceite esencial. Especialistas en cuidado del hogar indican que el vapor de esta mezcla puede reducir olores de frituras, humedad o tabaco.
Las preparaciones con ingredientes naturales para el hogar registran una mayor adopción, en línea con una tendencia que reemplaza productos comerciales por opciones elaboradas con insumos de cocina. Las cáscaras de frutas contienen aceites naturales cuya concentración ha sido determinada científicamente, y la forma de liberar estos compuestos es hervirlas.
Para potenciar sus efectos, especialistas en cuidado del hogar recomiendan combinarlas con otros elementos naturales, con el fin de obtener una solución casera y de bajo costo.
Para qué sirve hervir cáscaras de limón con jengibre
Un estudio sobre variedades de limón publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señala al limoneno como uno de los compuestos predominantes en el aceite esencial de la cáscara. En contacto con agua caliente, las cáscaras liberan estos compuestos con propiedades aromatizantes. El jengibre y la canela aportan notas cálidas y especiadas.
Especialistas en cuidado del hogar indican esta mezcla como alternativa casera para reducir olores de frituras, humedad o tabaco. Sostienen que el vapor, debido al limoneno, contribuye a descomponer partículas de grasa suspendidas en el aire después de cocinar.
Cómo preparar este aromatizante
Ingredientes
- Cáscaras limpias de 2 o 3 limones
- Cuatro a seis láminas finas de jengibre fresco o ½ cucharadita de jengibre seco
- Un litro y medio de agua
- Opcional: una ramita de canela, dos clavos de olor o algunas hojas de menta para intensificar el aroma
Preparación
- Colocar el agua en una olla y agregar las cáscaras de limón y el jengibre.
- Llevar al fuego y, una vez que rompe el hervor, bajar al mínimo.
- Dejar cocinar entre 10 y 20 minutos con la tapa entreabierta para favorecer la evaporación del aroma. Controlar que el agua no se evapore por completo: si las cáscaras se queman, el vapor liberará una fragancia a quemado persistente, con el efecto contrario al buscado.
- Para un aroma más intenso, incorporar la canela, los clavos o la menta durante los últimos minutos de cocción.
- Usar el vapor mientras la mezcla está caliente para aromatizar el ambiente.
Una vez frío, colar el líquido y guardarlo en un frasco o atomizador para volver a emplearlo como spray suave.
Recomendaciones
Aunque es una preparación natural, conviene considerar algunas pautas. Ventilar el ambiente, porque los aceites esenciales y otros compuestos volátiles pueden acumularse si se utiliza durante muchas horas en un espacio completamente cerrado.
Las personas con sensibilidad a los olores, asma o alergias pueden experimentar irritación, tos, dolor de cabeza o molestias al inhalar el vapor. Los animales domésticos también pueden ser más sensibles a determinados compuestos aromáticos, en especial las aves.
La mezcla no debe ingerirse y debe mantenerse fuera del alcance de los niños. Mientras está caliente, el líquido puede producir quemaduras.
