El presidente Donald Trump interrumpió su estadía en Camp David y regresó a la Casa Blanca. El Departamento de Estado elevó las alertas de seguridad y pidió reconsiderar los viajes a la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interrumpió su estadía en Camp David y regresó a la Casa Blanca sin que la Casa Blanca emitiera una explicación oficial. La decisión se produjo en medio de una escalada entre Arabia Saudita y los hutíes, luego de que el grupo yemení lanzara un misil balístico contra Riad.
El Departamento de Estado de Estados Unidos elevó el nivel de alerta en Medio Oriente y advirtió que los enfrentamientos podrían «intensificarse rápidamente». La dependencia pidió extremar las precauciones y recomendó a quienes se encuentren fuera de la región reconsiderar seriamente los viajes hacia Medio Oriente.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, aseguró que el grupo realizó «dos operaciones militares exitosas» contra instalaciones «sensibles» de Riad y objetivos vinculados con Aramco en Yanbu. Arabia Saudita informó que sus defensas interceptaron y destruyeron el proyectil.
Durante la jornada se registraron explosiones y una columna de humo cerca del aeropuerto de Riad. Arabia Saudita sostuvo que sus defensas frustraron ataques contra distintas ciudades e infraestructura civil.
El director de la CIA, John Ratcliffe, mantuvo un encuentro con el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, en El Cairo. Según informó la agencia, el mandatario egipcio planteó la necesidad de resolver las crisis regionales por vías políticas y diplomáticas.
La semana pasada, Washington había rechazado una solicitud saudita para atacar directamente a los hutíes. Posteriormente, la administración estadounidense aprobó una venta de 48 cazas F-35 a Riad por u$s24.300 millones. Hasta el momento, Estados Unidos no anunció una intervención directa contra el grupo yemení.
Los hutíes llevaron a cabo ataques con misiles balísticos, misiles de crucero y drones contra territorio saudita. La escalada también involucra sectores vinculados con Bab el-Mandeb, mientras el estrecho de Ormuz continúa condicionado por el enfrentamiento con Irán. Estas rutas son utilizadas para el transporte de petróleo y otras mercancías.
Teherán volvió a advertir a Estados Unidos y sus aliados contra una nueva ofensiva y aseguró que responderá ante nuevos ataques contra su territorio o sus intereses.
