En la reunión de la Mesa Política encabezada por Karina Milei, la senadora Patricia Bullrich criticó el ajuste en Discapacidad y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reconoció que faltó debate interno. El encuentro expuso diferencias en el oficialismo.
La senadora Patricia Bullrich participó este martes de la reunión de la Mesa Política encabezada por Karina Milei, en la que se analizaron temas de gestión y se plantearon diferencias internas. Según fuentes oficiales, en el encuentro se pidió «lavar los trapitos adentro», una versión de la frase «la ropa sucia se lava en casa».
Bullrich cuestionó el Presupuesto en el rubro Discapacidad y señaló «la insensibilidad que significa» un ajuste en esa área. La senadora sostuvo que es jefa del bloque oficialista en el Senado y que no está para no participar de los debates clave de la administración Milei. Además, expresó que no acepta ser «uno más» en una mesa política de ocho miembros y que pretende ser socia política de los Milei, no enterarse de las decisiones por los diarios.
Luego intervino el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien reconoció el error de no haber profundizado el debate sobre Discapacidad dentro de la Mesa Política y pidió hacer «un mea culpa». Sin embargo, le planteó a Bullrich: «Pero de ahí, a toda la semana de diferenciación que vos hiciste y a subirte a un tema de Lali Espósito… y después, la seguiste conmigo…». Santilli se refería a los dichos de Bullrich donde dijo que él «mentía» cuando afirmó que el asunto se había hablado en ese ámbito, pero que ella se había ido un rato antes de la reunión. «Vos me llamaste mentiroso y no mentí, lo hablamos… y el Presidente nos pidió que nos dejemos de joder con estas cosas y vos saliste del Senado y dijiste que no teníamos los votos para suspender las PASO», añadió Santilli.
Bullrich no respondió sobre ese punto. Luego, Fabián Fernández, secretario de Comunicación, analizó que «somos el mejor equipo de comunicación del kirchnerismo porque se estaban peleando ellos y empezamos a pelearnos nosotros». Los presentes se rieron y pasaron a otros temas, pero dejaron en claro que así la Mesa Política no puede funcionar.
Según colaboradores de Bullrich, para ella es un demérito compartir la mesa «con dirigentes que no tienen 50 años de política como ella». La senadora aspira a estar en una mesa real de decisiones y considera que eso no ocurre más allá de participar de reuniones con el Presidente, su hermana y Santilli.
En la Casa Rosada creen que Bullrich aceleró una vez más, como lo había hecho en episodios anteriores, porque el Gobierno avanzará en breve en un acuerdo con el PRO, aliados independientes y del radicalismo, y en ese marco ella quedaría licuada. Por eso, decidieron no salir a confrontar con ella y el propio Presidente relativizó la discusión, respondiéndole en un programa de chimentos y variedades y no en un ámbito más político.
Respecto a una posible candidatura de Bullrich a la vicepresidencia, en el Gobierno creen que no tiene un votante propio superior al 10% y que el electorado mileísta y del PRO no le perdonaría una traición a Milei si decidiera ir por otro camino que no sea acompañar la reelección del actual mandatario. Karina Milei ya le ofreció a Bullrich ser candidata a jefa de Gobierno y la respuesta de la senadora es que a esta altura de su carrera política «no estoy para tapar baches». La definición sobre si Patricia será candidata vicepresidencial sucederá en una charla entre Javier y Karina Milei con ella.
En la Rosada observaron que el tuit donde Bullrich se mostró cantando un tema de Mariana «Lali» Espósito tuvo un «70% de negatividad» en redes sociales.
Peronismo: acto de Kicillof y situation en La Rioja
En el peronismo hay una especie de «calma chicha» tras el acto que encabezó Axel Kicillof en Villa Domínico, escoltado por la vicegobernadora Verónica Magario y un abundante lote de intendentes bonaerenses. El acto resultó masivo gracias al «músculo» que aportaron esos alcaldes y el discurso leído del ahora postulante presidencial intentó no tener fallas en la comunicación. Para el kicillofismo, es momento de acumular dentro del peronismo y esperar si finalmente habrá PASO para dirimir la pelea con la familia Kirchner y con Sergio Tomás Massa, quien ese mismo sábado se mostró en una actividad de su Frente Renovador.
Junto a Kicillof se mostraron dirigentes que quieren dar la pelea por su sucesión provincial, como el matancero Fernando Espinoza, que regió carteles «Axel Presidente, Fernando Gobernador» en todos los caminos de acceso al acto en el conurbano. Otros que quieren participar de ese reto no estuvieron, como los de «La Liga» donde corren en primera fila el pilarense Federico Achaval, el lomense Federico Otermín y la morenense Mariel Fernández.
Además de Kicillof y Massa aparecen otros caciques provinciales que quieren participar de la discusión peronista: el ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, a quien Cristina Kirchner mandó a medir en sus encuestas. Al que no le va muy bien en las mediciones es al riojano Ricardo Quintela, quien aspira a participar de la pelea pero tiene su propia comarca incendiada en términos políticos y económicos.
Más allá de que los empleados estatales y privados cobran en «Chachos», la moneda creada por Quintela para resolver su día a día, se conoció en estos días un término común en la provincia norteña: «La Quincenita». Así llaman los empleados públicos a lo que cobran cada quince días en negro, que resulta la mitad de sus sueldos que hoy rondan entre los 600 a 700 mil pesos. El escenario riojano es complejo pues estos trabajadores reciben «La quincenita» en negro y el resto en Chachos, del mismo modo que los jubilados que hoy están en una situación de extrema pobreza.
De todos modos, no solo el mandatario peronista riojano es el único al que no le dan los números para sumarse a una pelea presidencial. «Dicen» que al Pastor (que no es Pastor) Dante Guebel le acercaron una encuesta donde la recepción de una eventual candidatura no recoge adhesiones masivas. Y lo más complejo es que, entre quienes profesan el credo evangelista, la palabra que más se lo asocia es «chanta».
