El expresidente del Banco Nación analizó el programa económico del Gobierno. Sostuvo que las reformas en capital, trabajo e impuestos avanzan «lento» y que el tipo de cambio de transición acelera las quiebras. Afirmó que la comunicación oficial es «muy mala» y que el Gobierno transita una transición cuyo fondo no cambiará.
Carlos Melconian, expresidente del Banco Nación (2015-2017) y titular de la consultora Macroview, analizó el programa económico del Gobierno en una entrevista con LA NACION. El economista afirmó que «este tipo de cambio acelera las quiebras» y que las reformas vinculadas con el mercado de trabajo, la cuestión impositiva y la remonetización de la economía avanzan «lento».
Melconian describió que el boom exportador asociado a Vaca Muerta sostiene el esquema, aunque señaló fragilidades por las reservas y el pago de la deuda. «Toda la primera parte del año 2025 funcionó lo que ya había gatillado el final del 24, que fue crédito y rebote de la economía. Fue distensión real y tensión financiera. Porque si no venía Bessent, teníamos un problema. El 26 es de distensión financiera y tensión real: hoy estamos discutiendo poder adquisitivo, empleo y salario», planteó.
Consultado sobre si el Gobierno logró evitar el síndrome del tercer año, respondió: «Sí, porque ese síndrome del tercer año consistió, en 2014, 2018 y en 2022, en que se vieron forzados a devaluar con efecto en la inflación». Agregó que «Milei no está ahí, porque para eso hay que crecer al 8% o al 9% con inflación de un dígito anual».
Respecto del escenario electoral, sostuvo que «Milei sigue siendo competitivo» y que «la pregunta que hay abierta acá es si 2027 puede ser un año de tensión real y financiera». Definió al gobierno de Javier Milei como «una transición donde habrá que ver cuál es el legado de este gobierno».
Melconian indicó diferencias con la noción de que «la macro está resuelta pero no le llega a la micro». «Cuando las macros están resueltas inexorablemente llegan a la micro», afirmó. Reconoció que «la dirección y el rumbo» del programa son «correctos», aunque discrepó en «la secuencia y la instrumentalidad». También calificó a la comunicación del Gobierno como «muy mala» y dijo que «todo lo que ha comunicado el presidente no salió».
Sobre las reformas, señaló: «Hay que concentrarse en el capital, el trabajo y los impuestos, que es donde está concentrado el problema del país hace 30 años». Sostuvo que «la remonetización de la economía no crece» y que «está trabada la oferta y la demanda de crédito». Añadió que «no hay reforma impositiva» y que «lo que tiene que ir rápido, como la remonetización y el crédito, o lo laboral, va despacio».
En cuanto al tipo de cambio, explicó: «Debería ser un número que sea suficientemente competitivo para exportar y suficientemente competitivo para aguantarte una importación». Señaló que «con estos costos en dólares e inflación, a muchos los estás liquidando». Y concluyó: «El tipo de cambio que está usando esta reforma acelera las quiebras».
Respecto de las exportaciones, afirmó que «el 80% de las exportaciones están concentradas en campo, petróleo y minería» y que «el 40% está hundido y el otro 40% es neutro». Sobre la reactivación de los sectores relegados, dijo que «va a seguir, en el mejor escenario, gris».
