El organismo multilateral publicó su Panorama Económico de América Latina y el Caribe, en el que redujo las estimaciones de expansión del PIB argentino para los próximos dos años, aunque sostuvo que el país registraría tres años consecutivos de crecimiento por primera vez en casi dos décadas.
El Banco Mundial (BM) recortó las proyecciones de crecimiento para la economía de Argentina en 2026 y 2027, según el último Panorama Económico de América Latina y el Caribe publicado por el organismo multilateral.
La entidad presidida por Ajay Banga proyectó una expansión de 2,1% para 2026 y de 3% para 2027. Respecto de las estimaciones anteriores, la cifra para este año se redujo 1,5 puntos porcentuales (desde 3,6%) y para el próximo, 0,7 puntos porcentuales (desde 3%).
En el informe, el Banco Mundial sostuvo que «los consecutivos superávits fiscales y un programa de reformas favorable al crecimiento han ayudado a afianzar las expectativas, mejorar las condiciones financieras y respaldar una recuperación que, según se prevé, se traducirá en tres años consecutivos de crecimiento del PIB por primera vez en casi dos décadas».
Para el promedio de América Latina y el Caribe, la entidad proyectó un crecimiento de 2,2% en el corriente año. Al respecto, indicó que ese número «no debe aceptarse como el potencial de ALC» dado que «simplemente refleja el equilibrio actual».
«Países de la región están demostrando que mejores trayectorias son posibles cuando se asientan en elecciones de política económica duraderas sobre los fundamentos», afirmó el organismo.
En ese sentido, citó el caso de Argentina, donde la consolidación fiscal y las reformas estructurales «están ayudando a fortalecer la estabilidad macroeconómica y a restablecer la confianza de los mercados».
El Banco Mundial destacó las medidas ejecutadas por el Gobierno argentino, que ayudaron a «anclar las expectativas de inflación y a comprimir el riesgo soberano». Entre esas medidas enumeró el ajuste fiscal, que pasó de un déficit elevado en 2023 a un superávit primario y equilibrio fiscal general mediante la racionalización del gasto público; recortes de ineficiencias administrativas; y la reorientación de los subsidios a los precios de la energía para dejar de beneficiar a los hogares de mayores ingresos.
Asimismo, el informe mencionó la contracción del riesgo país, que pasó de la zona de los 2.000 puntos a ubicarse actualmente en el rango de los 570 puntos.
«La compresión del riesgo país se vio reforzada por la acumulación de reservas internacionales del Banco Central (BCRA) a lo largo de 2026, respaldada por un sólido superávit comercial. Esta acumulación de reservas ha servido como un canal de estabilización clave, ya que ha reforzado la confianza del mercado al mitigar las vulnerabilidades de liquidez y refinanciamiento y, por lo tanto, reducir el riesgo de incumplimiento a corto plazo», señaló el Banco Mundial.
A pesar de los elogios en materia de ajuste y reordenamiento macroeconómico, el Banco Mundial manifestó preocupación por la acumulación de reservas y la necesidad de conseguir financiamiento externo.
