Un sismo de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes, dejando al menos 27 personas con heridas leves, alrededor de 300 evacuados y más de 400 edificaciones dañadas, según el balance oficial de las autoridades. No se reportan víctimas mortales ni desaparecidos.
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió el viernes a Panamá y dejó al menos 27 personas con heridas leves, unos 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas, según el último balance difundido por las autoridades del país centroamericano.
El movimiento sísmico provocó daños en diferentes provincias, con especial preocupación por las condiciones de las viviendas, los establecimientos educativos y la infraestructura sanitaria. Hasta el momento, las autoridades no confirmaron víctimas mortales ni personas desaparecidas.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), entre los inmuebles afectados se contabilizaron 142 residencias y 188 centros escolares, además de hospitales, iglesias, edificios públicos y estructuras vinculadas con el transporte.
«Los reportes iniciales reflejan daños en viviendas, centros educativos, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras en distintas provincias del país (…) Hasta el momento no se reportan personas desaparecidas», informó el organismo mediante un comunicado.
El reporte oficial señaló que gran parte del territorio panameño sufrió las consecuencias del movimiento sísmico, aunque con distintos niveles de intensidad y daños materiales.
Más de 100 réplicas y reportes de personas atrapadas
El Instituto de Geociencias de Panamá (IGC) informó que el terremoto estuvo seguido por una importante actividad sísmica, con más de un centenar de réplicas registradas durante las horas posteriores al evento principal.
El director del organismo, Néstor Luque, explicó a la cadena televisiva TVN que se habían contabilizado aproximadamente 107 movimientos secundarios, percibidos en diferentes puntos del país. Incluso mientras brindaba declaraciones, se produjeron nuevos temblores, lo que reflejó la continuidad de la actividad sísmica.
Por otra parte, fuentes de Protección Civil reportaron la existencia de personas atrapadas bajo los escombros de una iglesia, aunque no se precisó cuántas estaban involucradas ni cuál era su estado.
Esta información se conoció mientras los equipos de emergencia continuaban con las tareas de evaluación y asistencia en las zonas afectadas por el movimiento sísmico.
El terremoto también provocó daños en el Canal de Panamá
Una de las principales preocupaciones estuvo relacionada con las consecuencias del sismo sobre la infraestructura del Canal de Panamá, una de las vías comerciales más importantes del mundo.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) confirmó que el terremoto y sus réplicas ocasionaron daños en instalaciones administrativas y en la Planta Potabilizadora de Monte Esperanza, ubicada en la provincia de Colón.
«Se han identificado afectaciones menores en cuatro edificios de oficinas del sector Pacífico», detalló la administración de la vía interoceánica. Sin embargo, aclaró que los desperfectos detectados durante las primeras inspecciones técnicas no afectaron el tránsito de buques.
En relación con la planta potabilizadora, la ACP precisó: «Se identificaron daños en algunas estructuras de acero de los tanques elevados de la Planta Potabilizadora de Monte Esperanza, en la provincia de Colón».
Los equipos técnicos realizaron las primeras evaluaciones para determinar el alcance de las afectaciones y establecer las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las instalaciones.
El presidente José Raúl Mulino anunció asistencia para los damnificados
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se trasladó a Penonomé, desde donde se refirió a la situación de emergencia y explicó las medidas adoptadas para asistir a las familias afectadas.
El mandatario aseguró que las autoridades comenzaron a distribuir suministros esenciales, entre ellos agua, artículos destinados a niños y adultos mayores, y carpas para alojar temporalmente a quienes debieron abandonar sus viviendas.
«Todas las cosas que se necesitan en esto: agua, temas para niños, para viejitos, todo, todo este tipo de cosas, carpas para poder acomodar toda esta gente», afirmó.
Además, expresó su preocupación por las condiciones meteorológicas, que podrían complicar las tareas de asistencia y traslado de suministros. En ese sentido, pidió «que el clima sea benévolo y no nos caiga un aguacero».
El epicentro del terremoto permanece aislado por tierra
Mulino también manifestó su intención de trasladarse a Tonosí, localidad señalada como el epicentro del movimiento sísmico, para evaluar personalmente las consecuencias del desastre. «Por lo pronto ahora, y vamos a ver si el clima me permite ir a Tonosí porque ahí fue el lugar, el epicentro», explicó.
Sin embargo, fuentes gubernamentales confirmaron que el acceso terrestre a Tonosí quedó completamente interrumpido, por lo que el traslado de autoridades y equipos de asistencia debe realizarse por vía aérea.
El presidente reconoció que todavía no contaba con información detallada sobre todos los daños registrados, más allá de los reportes generales que identificaron afectaciones importantes en hospitales, iglesias y establecimientos educativos.
Mientras continúan las inspecciones, las autoridades panameñas mantienen las tareas de asistencia a los damnificados y evaluación de las estructuras dañadas, en un escenario marcado por la persistencia de réplicas y las dificultades para acceder a algunas de las zonas más perjudicadas.
El balance oficial permanece en 27 heridos leves, alrededor de 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas, sin víctimas mortales confirmadas, aunque las cifras podrían modificarse a medida que avancen los relevamientos.
