Un ataque con drones ucranianos contra la terminal petrolera Yug Rusi, en Rostov, provocó un incendio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Ucrania necesita un nuevo presidente y cuestionó los ataques a refinerías rusas. El gobernador de Rostov informó que se interceptaron más de 50 drones y que no hubo heridos. En paralelo, Zelenski reportó un bombardeo ruso en Zaporiyia con doce muertos.
Un ataque ucraniano contra la terminal petrolera Yug Rusi, ubicada en la región de Rostov, Rusia, provocó un incendio. El gobernador de esa región informó que fueron interceptados más de 50 drones y que no se registraron heridos. El hecho ocurrió el sábado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió al ataque y declaró ante la prensa: «Creo que ya es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente». También sugirió que el país busque «un nuevo líder que pueda negociar». Trump vinculó las ofensivas contra la industria petrolera rusa con el precio del diésel y afirmó: «Zelenski podría haber puesto fin a esta guerra muchas veces. Muchas, muchas veces. Y decide no hacerlo».
Según Trump, Washington había solicitado a Kiev que evitara atacar las refinerías. Sostuvo que esas operaciones afectan a los consumidores estadounidenses y al mercado mundial debido al peso de Rusia en el suministro de combustible. «Quiere causar problemas a nuestros agricultores y ganaderos con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del diésel en todo el mundo», declaró.
Las declaraciones de Trump se produjeron después de que Estados Unidos anunciara una flexibilización temporal de las sanciones para permitir la venta de diésel ruso al mercado internacional. Trump anunció un acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin, para recibir diésel ruso y reducir los precios. Según el presidente estadounidense, Rusia suministrará más de 300.000 toneladas de diésel de inmediato, otras 500.000 durante noviembre y un millón inmediatamente después. También anunció una entrega adicional de tres millones de toneladas, condicionada al estado de las refinerías rusas. El Departamento del Tesoro informó que emitirá una licencia temporal para habilitar las operaciones.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, había cuestionado el acuerdo entre Trump y Putin. Consideró que permitir nuevas ventas de productos petrolíferos rusos representa «una inversión en una guerra que debe terminar, no prolongarse».
En paralelo, Zelenski informó sobre un ataque ruso contra edificios residenciales en Zaporiyia, que dejó doce muertos, entre ellos tres niños, y 14 heridos, según las cifras difundidas. «Hoy, Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel al lanzar cinco bombas planeadoras sobre edificios residenciales en Zaporiyia», escribió el presidente ucraniano.
Zelenski defendió la necesidad de mantener la presión militar sobre Moscú y anticipó que su país responderá a los bombardeos. «Rusia debe entender que necesita detener la guerra, y para que eso ocurra, Rusia debe sentir sus pérdidas», expresó. Agregó que las capacidades ucranianas de largo alcance permiten sostener esa respuesta.
Zelenski había planteado una alternativa: que ambos países dejaran de atacar sus respectivas instalaciones energéticas. En ese marco, sostuvo que Ucrania no incendiaría refinerías rusas si Moscú cesaba las ofensivas contra la infraestructura energética ucraniana.
La Casa Blanca presentó la medida como una herramienta para reducir los precios de la energía, especialmente para agricultores, ganaderos y camioneros. Kiev advirtió que el alivio de las sanciones permite a Rusia obtener recursos para continuar la guerra.
