La suba de combustibles a nivel internacional, el conflicto en Medio Oriente y la guerra en Ucrania inciden en la inflación local y en el riesgo país. El Gobierno niega que dos tercios de los argentinos no lleguen a fin de mes.
El precio internacional de los combustibles, impulsado por conflictos geopolíticos, impacta en la inflación argentina. El último índice mayorista de septiembre registró un aumento del 3,2%, del cual el 15% se explica por el alza de naftas y gas, según datos oficiales.
El presidente Javier Milei se refirió a la situación económica y a las preocupaciones sociales. En un discurso, afirmó: “Dos tercios de los argentinos no llegan a fin de mes, no llegan al día 20. ¿Podemos pensar lo que significa? Si se quedan sin plata verdaderamente el día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir diez días sin comer y sin beber? ¿Se dan cuenta de que la frase suena linda, pero es una pelotudez del tamaño de una casa? No nos dejemos psicopatear por los hijos de puta que hicieron mierda al país”.
El riesgo país argentino subió 56 puntos básicos desde el 9 de octubre, pasando de 592 a 648, según datos de mercado. En contraste, México registró un incremento de 11 puntos, Brasil de 9, Colombia de 3 y Chile de 2, en el mismo período.
En el plano internacional, el presidente de JP Morgan, Jamie Dimon, advirtió sobre una posible crisis financiera global debido al endeudamiento de los países para defensa y de las empresas para inversiones en inteligencia artificial, sumado a la inflación derivada del aumento de combustibles.
En Europa, protestas por ajustes fiscales y pérdida de poder adquisitivo se registran en Francia, Italia y Albania. Según informes, Rusia interviene a través de influencers en redes sociales para radicalizar estas manifestaciones.
En Argentina, el Congreso debate un proyecto de ley que busca sancionar a quienes exploten petróleo en aguas de Malvinas. La iniciativa, que delega la ejecución en el Poder Judicial, genera preocupación en el ámbito financiero y en gobiernos extranjeros, según fuentes oficiales.
El Partido Justicialista muestra mayor actividad con candidatos firmes como Axel Kicillof y Sergio Massa, mientras Cristina Kirchner mantiene silencio. La dificultad para renovarse es vista como un activo para el oficialismo de cara a las elecciones.
