El encuentro, convocado por el jefe del bloque de senadores José Mayans, se realiza este martes por la noche. En la agenda figuran la suspensión de las PASO y la estrategia electoral del peronismo.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof; el diputado Máximo Kirchner; y el exministro de Economía Sergio Massa se reúnen este martes por la noche con gobernadores peronistas en un encuentro convocado por el jefe del bloque de senadores, José Mayans. La reunión tiene como tema principal la suspensión de las elecciones primarias (PASO) y la estrategia electoral del espacio.
En agosto pasado, los mismos dirigentes se habían reunido en el Hotel Emperador junto a los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y el senador Gerardo Zamora (Santiago del Estero). En esa ocasión, un integrante del massismo definió el encuentro como «un mensaje ordenador para todo el mundo».
En las últimas horas, la Casa Rosada obtuvo el respaldo de los gobernadores de la Región Centro: Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Martín Llaryora (Córdoba) se manifestaron a favor de suspender las primarias. Pullaro afirmó que las PASO «prácticamente no fueron utilizadas por los partidos políticos». Frigerio cuestionó que los entrerrianos deban votar hasta cinco veces en un mismo ciclo. Llaryora, que gobierna una provincia sin primarias, acompañó la postura y puso el foco en la boleta única de papel.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, sostuvo que el oficialismo está a cinco votos de aprobar la reforma en el Senado y que esos votos provendrán de bloques aliados. Para eliminar las PASO se necesitan 37 senadores. La Libertad Avanza cuenta con 21 y, según los conteos de esta semana, con cinco radicales, uno de Neuquén y dos de Santa Cruz. Los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz) ya acompañan la iniciativa, y la Casa Rosada busca sumar a Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
El argumento oficial para eliminar las primarias es económico: según Santilli, las PASO cuestan 200 millones de dólares y obligan a votar demasiadas veces. El jefe de Gabinete también declaró: «Con o sin PASO, Milei va a ganar», y calificó al peronismo como «el tren fantasma».
Para el peronismo, las primarias son la herramienta disponible para ordenar la interna. Kicillof construye su candidatura presidencial con el Movimiento Derecho al Futuro; Máximo Kirchner recorre las provincias con la consigna «Cristina candidata», a la espera de lo que resuelva la ONU sobre su inhabilitación; y Massa se mueve con su propia tropa. Sin PASO, la definición quedaría en manos de una mesa de negociación que ninguno de los tres está en condiciones de imponer.
Si el Gobierno logra suspender las PASO, algunos sectores del peronismo proponen realizar una interna con reglas propias. Kicillof también analiza una elección provincial unificada para no quedar atado al calendario nacional. En la mesa peronista se menciona el antecedente de 2023, cuando Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta protagonizaron una interna y Bullrich, aunque ganó la PASO, llegó a la general con una candidatura debilitada y quedó tercera, fuera del balotaje. Los peronistas que impulsan la interna piden que sea «sin golpes bajos».
En el Gobierno evalúan que, si Santilli no consigue los votos en el Senado, una interna peronista sin PASO también puede ser favorable para Milei, ya que un peronismo que compita sin un árbitro externo generaría un escenario de polarización.
La reunión de esta noche no resolverá esas cuestiones, pero mostrará si el peronismo mantiene capacidad de acción común o si solo comparte un enemigo.
