El Tribunal Oral Federal N° 5 inicia este viernes el juicio por presunto lavado de dinero que tiene como acusados a Cristina y Máximo Kirchner, y a los empresarios Cristóbal López y Lázaro Báez, entre otros. La expresidenta y su hijo participarán de forma virtual.
El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces, que se tramitarán de manera unificada, comenzará este viernes a las 10 en la sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py. El Tribunal Oral Federal N° 5, integrado por José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, tendrá a su cargo el proceso. La expresidenta Cristina Kirchner y su hijo Máximo Kirchner participarán de manera virtual durante la etapa inicial, al igual que otros imputados, mientras que los abogados defensores deberán estar presentes en la sala.
La acusación, sostenida por el fiscal Diego Velasco, busca determinar si los fondos públicos que recibieron empresarios beneficiados por el kirchnerismo retornaron al patrimonio de la familia Kirchner a través de sus negocios hoteleros e inmobiliarios. Los fiscales que instruyeron el caso, Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, consideran a la causa Vialidad como delito precedente en el caso de Lázaro Báez y a la causa Oil Combustibles como delito precedente para Cristóbal López y Fabián de Sousa.
Según consta en la documentación del juicio, de las empresas de Lázaro Báez los Kirchner recibieron más de $40 millones entre 2008 y 2013 en concepto de alquileres de hoteles, depositados en cuentas personales o de la sociedad que controlaban. Por parte de López y De Sousa, la familia Kirchner recibió más de $19 millones, mayormente por el alquiler de departamentos en Puerto Madero. En este último caso, el beneficio habría provenido de una supuesta retención indebida de impuestos por parte de Oil Combustibles, que se habría quedado con más de $8000 millones al no ingresar el Impuesto a los Combustibles Líquidos a la AFIP.
Los vínculos comerciales llegan al juicio acreditados desde la instrucción con documentación y peritajes contables. Las defensas sostienen que los pagos están bancarizados y niegan intentos de ocultamiento. La discusión central será si las operaciones fueron utilizadas para lavar dinero, como afirma la acusación, o si se trató de negocios legítimos, como argumentan los acusados. Además de Cristina y Máximo Kirchner, están imputados los empresarios y otros profesionales, mediadores o personas que ocuparon direcciones en las sociedades implicadas, como Romina Mercado.
El origen de la maniobra, según la acusación, se remonta a 2008 con la compra de Hotesur por casi US$5.000.000, operación en la que Néstor Kirchner utilizó a Osvaldo Sanfelice para concretarla. Los fiscales identificaron tres fuentes de financiamiento: negocios inmobiliarios y préstamos con empresas de Báez, compraventa de tierras fiscales en Santa Cruz y créditos del Banco de Santa Cruz. Los hoteles fueron administrados y explotados por Valle Mitre, del empresario Báez.
El juicio se desarrollará con tres audiencias semanales y será transmitido por YouTube, según informaron fuentes judiciales. La audiencia de hoy estará destinada a una lectura resumida de las acusaciones.
