Los submarinos SSGN de la clase Ohio serán dados de baja entre 2026 y 2029; la Armada no cuenta con reemplazo inmediato para su capacidad de lanzamiento de misiles de crucero.
La Armada de los Estados Unidos retirará cuatro submarinos nucleares de la clase Ohio, identificados como SSGN, equipados para lanzar misiles de crucero Tomahawk. La medida implicará la pérdida de 616 misiles de largo alcance lanzados desde submarinos, según informó el medio especializado 19fortyfive.
Los submarinos serán dados de baja de forma escalonada: el USS Georgia (SSGN-729) será el primero, seguido por el USS Ohio (SSGN-726) en 2027, el USS Florida (SSGN-728) en 2028 y el USS Michigan (SSGN-727) en 2029. Estas naves fueron diseñadas originalmente como submarinos de misiles balísticos y luego convertidas para transportar misiles guiados en el marco del Tratado START II, firmado en 1993 por Rusia y Estados Unidos.
Cada uno de estos submarinos puede transportar 154 misiles Tomahawk y alojar hasta 66 miembros de las fuerzas. Según los especialistas citados, sus cascos y reactores están al límite de su capacidad operativa segura. El desmantelamiento implica el vaciado del combustible, la retirada de los reactores nucleares y el desguace de los buques.
Los misiles Tomahawk (BGM-109) son armas guiadas de largo alcance diseñadas para volar a baja altura y alcanzar objetivos fijos con precisión a 1.600 kilómetros de distancia. Pueden portar distintos tipos de explosivos, incluidas cabezas nucleares, y pesan entre 1.300 y 1.600 kilos según el propulsor.
De acuerdo con el informe, los submarinos de la clase Virginia que se incorporen no pueden reemplazar adecuadamente esta capacidad. La Armada evalúa compensar la deficiencia con cascos extendidos de los Virginia, que transportan unos 40 misiles cada uno; se requerirían 16 unidades para mantener la paridad, pero 19 estarán disponibles recién en 2038.
El medio señala que pasarán décadas antes de que un número suficiente de estos nuevos submarinos reemplace por completo a los que se dan de baja. La apuesta futura es el misil hipersónico de ataque rápido convencional Mach 5.
