La reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20 finalizó en Atlanta sin una declaración consensuada. Los participantes no alcanzaron acuerdos sobre la crisis de Ucrania, el conflicto entre Estados Unidos e Irán y los aranceles estadounidenses.
La Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores del Grupo de los Veinte (G20), que se desarrolló durante dos días en Atlanta, finalizó sin un comunicado conjunto debido a que los participantes no alcanzaron consenso sobre los principales asuntos geopolíticos y de seguridad económica mundial, en el contexto de la crisis de Ucrania y el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La reunión fue presidida por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y abordó tensiones geopolíticas, seguridad energética y cadenas de suministro.
En la conferencia de prensa de clausura, Rubio destacó la libertad de navegación en vías navegables clave, incluyendo el estrecho de Ormuz y el mar Negro, junto con las cadenas de suministro de minerales críticos y la seguridad alimentaria. Señaló que los participantes reconocieron la importancia de estos temas, pero mantuvieron divisiones sobre las soluciones. «No pretenderé ante ustedes que estamos cerca de encontrar soluciones aceptadas universalmente a estos problemas», declaró a los periodistas.
El viceministro de Relaciones Exteriores de China, Ma Zhaoxu, dijo a los reporteros que la situación internacional atraviesa cambios profundos, las situaciones geopolíticas son tensas y la agenda de desarrollo está quedando gravemente rezagada. Afirmó que China apoya al G20 para profundizar la cooperación destinada a garantizar la seguridad energética y lograr un desarrollo sustentable, mejorar continuamente la viabilidad energética, promover la transformación de la estructura energética y mejorar la gobernanza energética global. También hizo un llamado a los miembros del G20 para que tomen acciones concretas para mantener la estabilidad y la operación fluida de las cadenas industriales y de suministros globales.
Los participantes mantuvieron divisiones profundas sobre cuestiones como la crisis de Ucrania, el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las políticas de aranceles estadounidenses. Varios representantes señalaron que estos problemas elevaron drásticamente el costo del combustible a nivel global y aumentaron la incertidumbre en el comercio mundial. Asimismo, expresaron preocupación por la posibilidad de que Estados Unidos lance otro ataque militar contra Irán después de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, y por posibles represalias iraníes.
Durante el día de apertura, Estados Unidos canceló la foto grupal tradicional de los cancilleres. Representantes de algunos países europeos, de Australia y de Canadá se habrían negado a posar junto al ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov.
La decisión de Washington de no invitar a Sudáfrica, miembro del G20 que ocupó la presidencia alterna el año pasado, también generó divisiones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será el anfitrión de la Cumbre de Líderes del G20 en Miami, Florida, en diciembre, e invitó al presidente ruso, Vladimir Putin. Rubio indicó que Rusia aún no confirma la asistencia de Putin a la reunión.
