La secretaria General de la Presidencia y el alcalde porteño supervisarán este domingo los preparativos en el Monumento a los Españoles, donde el papa oficiará una misa el lunes 9. La organización del evento tiene un costo de 8.690 millones de pesos y fue adjudicada a DF Entertainment S.A.
La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el alcalde de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, recorrerán este domingo las obras y preparativos para la visita del papa León XVI en el Monumento a los Españoles, ubicado en el barrio porteño de Palermo. Según informaron fuentes oficiales, la actividad conjunta se realizará a una semana del arribo del pontífice.
El papa León XVI oficiará una misa multitudinaria el lunes 9 a partir de las 11.30 en ese lugar, y participará de una vigilia juvenil el 10 de noviembre. De acuerdo con el portal de compras y contrataciones del Gobierno nacional, la producción y realización de ambos encuentros fue adjudicada por 8.690 millones de pesos a la empresa DF Entertainment S.A., que presentó la única oferta en el proceso de selección.
Las obras en la zona del Monumento a los Españoles, que incluyen un corte previo en el área que rodea la Avenida Libertador, llevan más de dos semanas de implementación y desde el lunes entrarán en su última fase.
En tanto, el avión papal aterrizará en Aeroparque proveniente de Uruguay y será recibido por el presidente Javier Milei. Fuentes consultadas señalaron que el alcalde porteño también estaría presente en la recepción, aunque hasta el momento no se confirmó oficialmente.
El presidente Milei se refirió a la visita durante la inauguración de un megatemplo evangélico en Neuquén: «Será un acontecimiento de semejante trascendencia» y «una buena oportunidad para reflexionar sobre los valores judeocristianos que decidimos defender». Agregó que el pueblo argentino esperará al papa «con los brazos abiertos» y que la visita será motivo de «inmensa alegría y enriquecimiento espiritual para los argentinos».
Hace 39 años, en el mismo monumento, el papa Juan Pablo II pronunció una de sus homilías.
