La firma china JMEV presentó su modelo SC01, un superdeportivo eléctrico que se fabricará en Italia y llegará a Europa en 2026 con un precio estimado de 28.000 euros. Aunque su arribo a Argentina no está confirmado, el vehículo destaca por su potencia y tecnología.
La industria automotriz global atraviesa una transformación profunda impulsada por la movilidad eléctrica. En este proceso, las marcas chinas han logrado capitalizar el cambio con rapidez, liderando en numerosos mercados gracias a su escala industrial, desarrollo tecnológico y precios competitivos.
En Argentina, este fenómeno comenzó a sentirse con más fuerza desde el año pasado, con el ingreso masivo de vehículos electrificados de origen chino. Esto fue posible, en gran medida, por un beneficio otorgado por el Gobierno, que habilitó un cupo de 50.000 unidades para ingresar al país sin pagar el arancel extrazona del 35%, una medida clave para acelerar la oferta y bajar los precios de entrada.
A nivel global, la oferta china abarca prácticamente todos los segmentos, desde city cars hasta pickups. Incluso hay superdeportivos eléctricos que marcan récords mundiales, como el BYD Yangwang U9 Track Edition.
En una línea similar, JMEV, una firma china que llegó a Argentina en la segunda mitad de 2025, presentó en 2022 el SC01, su modelo superdeportivo. En 2026 llegará al mercado europeo con un cupo limitado de 1000 unidades. Según medios especializados, se produciría en Italia y tendría un precio estimado de 28.000 euros, lo que lo convertiría en uno de los deportivos más accesibles del mercado global.
Respecto a su posible llegada a Argentina, desde la automotriz señalaron que no está prevista, aunque «se siguen analizando oportunidades para introducir nuevos modelos al mercado local».
El JMEV SC01 es un vehículo estilo coupé que mide 4,11 metros de largo, 1,83 de ancho y 1,17 de alto, con un peso de 1365 kilos. Cuenta con dos motores eléctricos que entregan una potencia combinada de 429 CV, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 200 km/h. Al tener un motor en cada eje, el sistema permite tracción integral en las cuatro ruedas, aunque también puede configurarse para que la potencia se transmita únicamente al eje trasero.
Los propulsores se alimentan de una batería de 60 kWh, que otorga una autonomía estimada de 500 kilómetros. El modelo surgió de una colaboración entre la startup TGAT, Xiaomi y JMEV. Su chasis es tubular y cuenta con amortiguadores derivados de la competición, discos de freno de 260 mm de diámetro, llantas de aleación de aluminio y magnesio (con un peso de 5,9 kg cada una) y una suspensión de doble horquilla en ambos ejes, priorizando el comportamiento dinámico y el manejo deportivo.
