Una práctica difundida en redes sociales sugiere utilizar los restos del café como complemento para el suelo de plantas como el limonero. Especialistas analizan sus ventajas y los cuidados necesarios para evitar efectos adversos.
Entre las recomendaciones de jardinería que circulan en plataformas digitales, se ha popularizado la idea de esparcir los restos del café filtrado al pie de plantas, especialmente de limoneros. Esta práctica, ampliamente compartida, ha generado dudas sobre su efectividad real y sus posibles beneficios.
Según publicaciones especializadas, como Garden Gate Magazine, el café usado conserva nutrientes como nitrógeno, potasio, magnesio y trazas de fósforo, elementos que pueden favorecer el crecimiento vegetal. Además, aporta materia orgánica que mejora la retención de humedad y la aireación del suelo cuando se incorpora adecuadamente.
El limonero, un árbol que requiere condiciones específicas como buen drenaje y un suelo ligeramente ácido (con un pH entre 5,5 y 6,5), podría beneficiarse de esta práctica. El café usado, cuyo pH es menos ácido que el grano seco, aún mantiene una ligera acidez que puede ayudar a corregir suelos alcalinos y mejorar la absorción de nutrientes como el hierro y el calcio.
Expertos señalan que el café cumple tres funciones principales: actúa como un fertilizante suave de liberación lenta, mejora la estructura del suelo evitando su compactación y puede ayudar a ajustar el pH del sustrato. También se menciona que su textura y olor podrían actuar como repelente natural para algunas plagas, como babosas, caracoles y hormigas.
Sin embargo, se advierte que su uso debe ser moderado y contextual. Un exceso puede generar problemas como acidez elevada, proliferación de hongos o compactación del terreno. Por lo tanto, no se considera un fertilizante completo, sino un complemento ecológico y económico que requiere aplicación criteriosa.
En conclusión, utilizar café usado en el cuidado de limoneros puede ser beneficioso si se realiza de forma adecuada, considerando las necesidades específicas de la planta y las condiciones del suelo.
