El fundador de Amazon señaló que los trabajadores con capacidad de inventar y crear soluciones novedosas no serán sustituidos por la IA, subrayando el valor de la innovación en el mercado laboral actual.
Jeff Bezos participó en la Italian Tech Week de Turín, donde abordó el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Según el empresario, existe un tipo de profesional que la IA no podrá reemplazar: aquel que posee la capacidad de inventar, crear soluciones inexistentes e imaginar caminos nuevos. Bezos afirmó que la creatividad humana sigue siendo el diferencial clave frente a la automatización.
El fundador de Amazon vinculó esta postura con su experiencia personal. Relató que durante un verano en Texas, junto a su abuelo, repararon un bulldozer sin ayuda externa, construyendo incluso su propia grúa. Esa vivencia, según Bezos, le enseñó el valor de la creatividad práctica y la determinación ante los desafíos.
Bezos se definió como inventor por naturaleza y explicó que, en sus procesos de selección, solicita a los candidatos ejemplos de invenciones propias. Para él, los profesionales con mentalidad creativa son esenciales porque mantienen viva la experimentación y la tolerancia al fracaso. En Amazon, según afirmó, quienes no disfrutan de explorar ideas nuevas no suelen permanecer mucho tiempo en la compañía.
El empresario también reflexionó sobre la competencia, señalando que le «dan más miedo dos chavales en un garaje que los competidores que ya conozco», en referencia al origen de empresas como Google o Apple. Aseguró que la verdadera amenaza surge de quienes piensan de forma distinta, sin estructuras burocráticas que los limiten.
Bezos sostuvo que el auge de la IA está acelerando un cambio en cómo las empresas valoran a sus trabajadores, priorizando cada vez más la creatividad y la capacidad de adaptación sobre los títulos o la experiencia tradicional. Andy Jassy, actual CEO de Amazon, comparte esta visión, destacando que la actitud para aprender y reinventarse es fundamental.
En conclusión, Bezos afirmó que, aunque la IA puede automatizar tareas, analizar datos y generar contenido, nunca podrá inventar lo que aún no existe, una habilidad que considera exclusivamente humana y crucial para el futuro del trabajo.
