El Presidente brindó una extensa entrevista donde evaluó su gestión, defendió la orientación económica y se refirió a temas de coyuntura, incluyendo la polémica sobre el jefe de Gabinete y señalamientos al periodismo.
En una entrevista concedida este miércoles a la TV Pública, el presidente Javier Milei se refirió a diversos temas de la agenda política y económica. Durante el diálogo, realizado por Antonio Aracre y Ramiro Castiñeira, el mandatario volvió a expresar su respaldo a Manuel Adorni, a quien calificó como «un maravilloso jefe de Gabinete». «Yo fijo el norte y la dirección de la política, pero después se queda él trabajando en la cocina con los ministros», afirmó.
En otro tramo de la entrevista, el Presidente reiteró sus críticas hacia los medios de comunicación, asegurando que «el 95% de los periodistas son delincuentes». Vinculó estas declaraciones con la presunta injerencia extranjera, al mencionar una investigación sobre una red de espías rusos que habría financiado noticias falsas en medios argentinos. «No vamos a ceder a fuerzas extranjeras metiéndose en un país tratando de desestabilizar a un gobierno», sostuvo.
En materia económica, Milei defendió el rumbo de su administración, enumerando lo que consideró «una gran cantidad de logros». Reconoció que el primer trimestre del año «fue difícil» en términos inflacionarios, pero proyectó una desaceleración marcada: «Inexorablemente la tasa de inflación minorista va a colapsar». Además, reafirmó su compromiso con el equilibrio fiscal y la política monetaria restrictiva.
El mandatario también se refirió a la controversia por los préstamos del Banco Nación a integrantes del oficialismo, asegurando que se otorgaron «a la tasa de mercado». Sobre la dolarización, señaló que el principal obstáculo es social, ya que, según su percepción, «la gente no quiere dolarizar».
Para finalizar, Milei destacó los avances legislativos de su gobierno, mencionando la Ley Bases, la Ley de Inocencia Fiscal y el acuerdo Unión Europea-Mercosur, entre otros. «Hicimos avances que durante 40 años la política no había podido avanzar un ápice», aseveró.
