El fiscal de Villa Constitución levantó la medida que mantenía bajo custodia judicial 161 cabezas de ganado, permitiendo al productor Bruno Riboldi concretar su venta al comprador original, sin la participación del imputado Nicolás Coscia.
En un nuevo desarrollo de la causa por la presunta desaparición de hacienda en un campo del sur de Santa Fe, la Justicia autorizó al productor e influencer Bruno Riboldi a avanzar con la venta de los animales recuperados. La resolución, firmada por el fiscal adjunto Ramiro Martínez, de Villa Constitución, dejó sin efecto la figura de depositario judicial sobre 161 cabezas de ganado que estaban bajo custodia.
Según el documento fiscal, la decisión se tomó luego de que se acreditara en autos la titularidad del ganado vacuno oportunamente secuestrado y de que cesaran las razones que motivaron dicha cautela. En ese marco, se registró que el titular de la firma informó su intención de celebrar una operación de venta de los animales a favor de Luis Polimanti y sus sociedades, el mismo comprador involucrado en la operación original que está bajo investigación.
Según la reconstrucción del caso, la hacienda había sido comercializada el pasado 25 de febrero a través de la consignataria Aguirre Vázquez, en una operación atribuida a Nicolás Coscia que terminó en el feedlot de Polimanti, en Chabás. La transacción, por un monto superior a 267 millones de pesos, quedó registrada en documentación comercial y del Senasa, aunque, según la denuncia, se habría realizado sin autorización del titular del ganado. En este nuevo escenario, la venta se hará de manera directa entre el productor y el comprador, sin la intervención de Coscia.
El fiscal señaló en la resolución que, no advirtiéndose en este estadio circunstancias que impidan el ejercicio de las facultades inherentes al derecho de propiedad debidamente acreditado, corresponde autorizar la disposición de los semovientes. Además, se ordenó dar intervención al Senasa para que registre el movimiento de hacienda.
El caso comenzó a mediados de marzo, cuando Riboldi denunció la desaparición de 190 vacunos de un campo en Santa Teresa. Con el avance de la investigación, 161 de esos animales fueron encontrados en Chabás, lo que reencuadró el caso como una presunta maniobra irregular en la venta. La causa quedó en manos de la Fiscalía de Villa Constitución, que imputó a Nicolás Coscia por presunta defraudación por abuso de confianza.
Según la hipótesis fiscal, Coscia tenía a su cargo los animales en un acuerdo de pastaje, pero habría decidido venderlos sin autorización. Riboldi sostuvo que los animales fueron vendidos sin su consentimiento, mostrando documentación en redes sociales. La defensa de Coscia rechazó esa interpretación, asegurando que la comercialización era conocida por ambas partes dentro de un esquema habitual de trabajo. Por su parte, la consignataria Aguirre Vázquez señaló, a través de un comunicado, que resultó víctima de una maniobra bajo investigación y que se puso a disposición de las autoridades.
