La Justicia investiga la muerte de Ángel López, de cuatro años, ocurrida en Comodoro Rivadavia. Mientras se aguardan los resultados finales de la autopsia, el caso presenta cruces de acusaciones y denuncias previas por violencia en el entorno familiar.
La muerte de Ángel López, un niño de cuatro años, en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, está siendo investigada por la Justicia en el marco de una compleja trama familiar con denuncias cruzadas. La autopsia preliminar detectó lesiones cerebrales que habrían sido provocadas entre diez y doce días antes del deceso, pero los fiscales a cargo señalaron que aún no cuentan con evidencia firme para sostener la teoría de un homicidio deliberado.
El padre del niño, Luis López, a través de su abogado Roberto Castillo, acusó directamente a la madre del menor, Mariela Altamirano, y a su pareja. «La madre y su pareja lo asesinaron», afirmó el letrado, quien solicitó que la causa sea calificada como «homicidio agravado». Los fiscales Facundo Oribones y Cristian Olazábal confirmaron que la madre y su pareja son consideradas las principales sospechosas y se encuentran bajo seguimiento policial.
El expediente judicial revela antecedentes conflictivos. Hace cinco meses, un juez de Familia otorgó la tenencia del niño a la madre. Previamente, se había presentado una denuncia por violencia intrafamiliar contra el padre, realizada por la actual pareja de la madre, aunque la causa no prosperó. Por otro lado, fuentes judiciales indicaron que la madre tendría un antecedente de maltrato hacia otro hijo de una relación anterior.
La defensa del padre sostuvo que su cliente no tuvo contacto con el niño en las semanas previas a su muerte, período en el que se habrían producido las lesiones. Mientras tanto, la madre declaró que se separó del padre de Ángel debido a un ambiente de violencia y consumo de sustancias.
El caso ha generado conmoción social, con una marcha en Comodoro Rivadavia pidiendo justicia, y ha sido comparado por algunos aspectos con el homicidio de Lucio Dupuy en 2021. Sin embargo, las autoridades judiciales insisten en que la investigación está en una etapa preliminar. Se esperan los resultados finales de la autopsia para determinar con precisión la mecánica de la muerte y definir los próximos pasos legales en una causa que, por el momento, tiene más interrogantes que certezas.
