Un estudio de Protección Digital Argentina midió la percepción social sobre los peligros que enfrentan niños y adolescentes en redes sociales, mostrando un amplio apoyo a la implementación de políticas públicas de protección.
Una encuesta realizada por Protección Digital Argentina, junto a Proyección Consultores e IADEPP, expuso el alto nivel de preocupación de los adultos respecto a los riesgos que enfrentan los menores de edad en el entorno digital. El relevamiento midió la percepción de la sociedad argentina sobre un ecosistema tecnológico que avanza rápidamente.
El contacto de menores con desconocidos en internet fue identificado como la principal amenaza por el 81,6% de los encuestados, percibiéndolo como un riesgo alto. En segundo lugar, con un 76,9%, se ubicó la exposición a contenidos violentos o sexuales. La pérdida de privacidad y el uso indebido de datos personales completó el podio de preocupaciones, siendo señalado por el 73,3% de los participantes.
Otras inquietudes mencionadas incluyen la influencia de algoritmos que moldean comportamientos y el uso excesivo de pantallas. El estudio también observó que el nivel de preocupación tiende a aumentar con el nivel educativo y socioeconómico de los consultados.
La demanda de una regulación estatal resultó contundente: el 80% de los encuestados apoya que el gobierno implemente medidas concretas para proteger a los menores en internet. Entre las políticas más solicitadas se encuentran la prohibición de algoritmos que generen adicción, la restricción en la recopilación de datos de menores y la adaptación de contenidos según la edad.
Asimismo, un 79% respalda la realización de auditorías públicas para mayor transparencia en el funcionamiento de las plataformas. La confianza en que las empresas tecnológicas protejan adecuadamente a los menores es baja: solo el 30,7% confía en ello, mientras que el 45% manifestó su desacuerdo con esa posibilidad.
Para el 79,5% de los consultados, la mayor responsabilidad en la protección recae en las familias, vistas como la primera línea de defensa. No obstante, se observa una creciente percepción de que las políticas estatales y las empresas deben asumir un rol más activo, conformando un ecosistema de protección más robusto.
El informe hace referencia a medidas adoptadas en otros países, como la prohibición de redes sociales para menores de 16 años en Australia y de 15 años en Francia, así como los avances regulatorios en la Unión Europea. Estas experiencias son observadas con atención en el contexto local.
La conclusión del estudio sugiere que, para la sociedad argentina, la regulación no es percibida como censura, sino como una herramienta necesaria para garantizar derechos en un mundo digital que evoluciona a gran velocidad.
