Matt Shumer, CEO de OthersideAI, publicó una carta abierta donde expresa su preocupación por el ritmo exponencial de la inteligencia artificial y su capacidad para reemplazar tareas humanas complejas, comparando el momento actual con un punto de inflexión histórico.
Matt Shumer, fundador y CEO de OthersideAI, generó un amplio debate en la comunidad tecnológica tras publicar una carta abierta titulada «Algo grande está sucediendo». En el texto, de casi cinco mil palabras, el emprendedor expresa una profunda preocupación por la velocidad y dirección del desarrollo de la inteligencia artificial, rompiendo con lo que él denomina el «relato optimista» predominante en el sector.
Shumer, creador de la aplicación de asistencia de escritura HyperWrite, compara el impacto potencial de esta fase de la IA con eventos de escala global como la pandemia de COVID-19, señalando que el mundo se encuentra desprevenido ante los cambios que se avecinan. En su exposición, detalla cómo, tras años de avances graduales, 2025 marcó un punto de inflexión con nuevas técnicas que aceleraron exponencialmente el progreso.
El momento clave, según su relato, ocurrió el 5 de febrero, cuando OpenAI y Anthropic lanzaron simultáneamente nuevos modelos avanzados (GPT-5.3 Codex y Opus 4.6). Shumer describe esa fecha como el instante en que «algo hizo clic», comparándolo con darse cuenta de que «el agua ha estado subiendo a tu alrededor y ahora te llega al pecho».
La preocupación central del empresario radica en la capacidad de la IA para escribir su propio código, desplazando progresivamente a los programadores humanos. «La IA pasó de ser una ‘herramienta útil’ a ‘hacer mi trabajo mejor que yo'», afirma, describiendo una experiencia que, según él, pronto se extenderá más allá del sector tecnológico.
En su carta, Shumer explica que decidió romper el «pacto de silencio» corporativo para alertar a familiares y amigos, a quienes antes ofrecía una «versión educada» de los acontecimientos. «La brecha entre lo que he estado diciendo y lo que realmente está sucediendo es demasiado grande», justifica, añadiendo que sus seres queridos «merecen escuchar lo que viene, aunque suene a locura».
El texto, leído por aproximadamente 75 millones de personas según Shumer, combina observaciones técnicas con reflexiones personales, corporizando los debates éticos y laborales que rodean el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. La reacción a su advertencia refleja la creciente polarización en la discusión sobre los límites y la gobernanza de estas tecnologías.
