El tema «Celebrate me», de IngaRose, se mantiene entre los más escuchados de la plataforma, generando debate por el uso de herramientas de IA en su creación.
Una canción se ha posicionado en el podio de los temas más escuchados en iTunes durante más de quince días. Un detalle particular ha despertado atención: la pieza, titulada «Celebrate me», fue creada con el apoyo de inteligencia artificial. Según el ranking de la plataforma, la artista detrás del tema es IngaRose.
En la descripción de su perfil de YouTube, IngaRose especifica: «Letras escritas por humanos, historias reales. Stems y arreglos refinados usando Suno -herramienta de inteligencia artificial que crea música automáticamente-«. El perfil cuenta con más de 200 videos y supera los 82.600 suscriptores.
Medios internacionales señalan que el responsable de estas producciones sería Dallas Little, de Greenville, Carolina del Sur, quien ya habría publicado anteriormente canciones verosímiles generadas con IA bajo otros nombres artísticos, como «Eddie Dalton».
Este no es un caso aislado en la industria musical. En 2023, el tema «Heart on My Sleeve», creado por un anónimo conocido como Ghostwriter utilizando IA para simular voces de artistas consagrados, generó un amplio debate sobre su elegibilidad para los Premios Grammy, la cual fue finalmente confirmada por la Recording Academy al reconocerse la autoría humana en su composición.
Asimismo, en noviembre del año pasado, «Walk My Walk», de la artista Breaking Rust -cuya identidad no fue revelada y cuya voz presentaba indicios de ser generada por IA- se convirtió en la canción de country más descargada en Estados Unidos, según datos de Billboard.
El debate en torno a estas creaciones se centra no solo en el valor artístico de la música generada con asistencia de inteligencia artificial, sino también en los aspectos legales y éticos. Muchos modelos de IA son entrenados con datos, imágenes y voces de artistas sin su permiso o una licencia de uso explícita, lo que ha derivado en varios litigios que aún no tienen una resolución definitiva, generando incertidumbre sobre el futuro regulatorio del sector.
