El sindicato anunció una medida de fuerza que podría afectar la actividad aerocomercial, incluyendo una concentración y marcha en Buenos Aires, ante la falta de acuerdo en las negociaciones salariales.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para el próximo martes 21 de abril, tras el vencimiento de la conciliación obligatoria y el fracaso de las negociaciones paritarias. La medida podría afectar la actividad aerocomercial e incluirá una concentración en la Ciudad de Buenos Aires, con una marcha hacia Aeroparque.
La secretaria general adjunta del gremio, Mercedes Cabezas, advirtió que la protesta busca visibilizar la pérdida salarial de los estatales y anticipó acciones durante la semana previa en distintos organismos públicos. Según la dirigente, los salarios vienen perdiendo sistemáticamente frente a la inflación, mientras el Gobierno recorta funciones esenciales del Estado.
Uno de los focos del conflicto está en la ANAC, donde ATE denunció irregularidades en el pago de una suma no remunerativa. Cabezas afirmó que, tras figurar en los recibos, el Gobierno habría congelado los haberes y postergado el cobro. «El 20 se termina una conciliación obligatoria inédita. Nos dictaron conciliación para no negociar y, a pesar de nuestras cartas documento, nunca nos convocaron», sostuvo.
Marcelo Belelli, coordinador de ATE-ANAC, ratificó la medida de fuerza ante la falta de una propuesta salarial que compense la pérdida del poder adquisitivo: «La ANAC, que controla el funcionamiento de todos los sectores, no ha tenido incrementos que equiparen la situación actual». Al no existir limitaciones legales vigentes, el gremio se encuentra en libertad de acción para interrumpir tareas de fiscalización y control.
El sindicato también alertó sobre el impacto del ajuste en otros organismos estatales, mencionando despidos en el Servicio Meteorológico Nacional, desmantelamiento de controles en el INTI y debilitamiento de tareas en el SENASA, vinculadas al control sanitario y alimentario. «Las alarmas se encienden por cargamentos rechazados en otros países, pero nadie mira lo que sucede adentro», agregó Cabezas.
Por último, la dirigente remarcó que el conflicto trasciende la discusión salarial: «Ya no es solo un reclamo por ingresos: se trata de defender el empleo y los servicios públicos esenciales. El 21 vamos a parar en todo el país para que el Gobierno escuche».
