Agostina Bisio transformó su experiencia personal con el sobrepeso en un programa comunitario que, con apoyo profesional, ha llegado a más de 120.000 mujeres en Argentina.
Agostina Bisio vivió 30 años con sobrepeso, una condición que, según relata, afectó diversas áreas de su vida. Tras probar múltiples métodos para regular su peso, logró establecer un cambio sostenido que no solo se reflejó en su físico, sino también en su bienestar general. Durante la pandemia, compartió su experiencia en redes sociales, despertando el interés de cientos de mujeres.
Esa charla improvisada fue el germen de lo que hoy es Proyecto Sirenas, una iniciativa desde la cual Bisio ha coordinado más de 34 talleres, con una participación acumulada que supera las 120.000 personas. El último taller contó con 21.000 inscritas, de las cuales 3.000 eran nuevas. Recientemente, se lanzó una aplicación que centraliza la información compartida en las redes.
El proyecto se centra en la historia personal de su fundadora, pero se apoya en un equipo de expertos que incluye nutricionistas, psicólogos y cardiólogos, aportando un marco profesional al contenido. «Mi objetivo es que hagan un cambio en su estructura mental. No es fácil. Yo hablo desde mí, desde lo que me pasó», explica Bisio.
En diálogo, Bisio detalló cómo el sobrepeso la acompañó en distintas etapas, con fluctuaciones constantes de peso y la aparición de problemas de salud como dolores articulares, migrañas y condiciones metabólicas. «Fue mucho más allá de lo físico, fue una sensación interna», señaló, destacando que el apoyo grupal fue un factor clave en su proceso.
El método que desarrolló y luego profesionalizó se basa en principios como la alimentación con comida real, la hidratación, el ejercicio y el establecimiento de metas internas. «Sabía que yo era mi peor enemiga, entonces tenía que tenderme una red de contención», afirmó. Bisio hace hincapié en la importancia de realizar cambios por motivos personales y no externos, y en reconocer la diferencia entre la aceptación genuina y la adaptación forzada a una situación incómoda.
«Hay una fina línea entre la sobreadaptación y la mentira», reflexiona, invitando a otras mujeres a interrogarse sobre su propio bienestar. Proyecto Sirenas se presenta así como un espacio que, partiendo de una vivencia individual, busca generar una conversación colectiva sobre la salud y los hábitos de vida.
