Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina revela que la crisis económica impacta directamente en la salud infantil y adolescente, con casi un 20% de menores que no pudieron realizarse controles médicos en 2025 por falta de recursos.
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina encendió una señal de alerta sobre la situación de la salud infantil y adolescente en el país. Según el relevamiento, casi el 20% de niños, niñas y adolescentes dejó de recibir atención médica durante 2025 por problemas económicos, un dato que refleja el impacto directo de la crisis en los sectores más vulnerables.
En diálogo con Punto a Punto Radio, la investigadora Lucrecia Freyge explicó que este indicador forma parte de una medición sostenida en el tiempo y que evidencia un deterioro progresivo en múltiples dimensiones del bienestar infantil. “Son cifras alarmantes porque casi el 20% de los chicos y chicas de la Argentina tienen problemas económicos para hacerse controles clínicos y bucales, aunque sea una vez en el año. Esto se profundiza si indagamos las diferencias según estratos socioeconómicos y casi se triplican las chances de tener un déficit de atención en la salud cuando los chicos provienen de sectores más vulnerables”, señaló.
Freyge también destacó que el malestar emocional, como la tristeza y la ansiedad, está vinculado a estos factores. “Lo pudimos comprobar sobre todo en la dimensión de la educación y el aprendizaje, donde distintos factores —no solo económicos— inciden en el desarrollo. También influyen los vínculos, la alimentación y cuestiones escolares como el ausentismo docente”, agregó. La investigadora advirtió que los datos podrían estar subestimados, ya que muchos adultos tienen dificultades para reconocer problemas en sus hijos.
En cuanto a la malnutrición, el informe señala una brecha entre los datos objetivos y la percepción familiar. Mientras estudios oficiales mostraron niveles elevados de obesidad infantil, una proporción baja de padres reconoce esa problemática. “Los sectores de mayores ingresos identifican más fácilmente problemas como el exceso de peso, mientras que en sectores vulnerables se detecta más la delgadez como problema”, explicó Freyge.
El estudio también subraya que quienes no tienen amigos tienen el doble de chances de no aprender en la escuela, y que las adolescentes presentan mayor malestar emocional, atribuido a factores culturales, de imagen corporal y presión social.
