El máximo tribunal estadounidense habilitó la implementación del rediseño de distritos en Texas, en medio de controversias por su posible impacto en la representación de minorías.
La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió este lunes que el estado de Texas podrá implementar su nuevo mapa de distritos electorales en las elecciones de 2026. La decisión dejó sin efecto la resolución previa de un tribunal federal que había suspendido el rediseño ante cuestionamientos sobre la representación de minorías.
El fallo se dictó en el caso Abbott v. League of United Latin American Citizens (Lulac) mediante un procedimiento abreviado. Con esta intervención, el tribunal habilitó la utilización inmediata del nuevo mapa mientras continúan los procesos judiciales. La resolución no contó con unanimidad: las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson expresaron su desacuerdo.
El rediseño fue aprobado por la legislatura estatal en 2025, fuera del calendario habitual posterior al censo. La medida altera los límites geográficos de múltiples distritos, especialmente en ciudades como Houston, Dallas y Austin. Según los demócratas, estos cambios dividen comunidades que antes votaban juntas o unen barrios que estaban separados.
Las demandas originales sostienen que el rediseño afecta la representación de votantes latinos y afroamericanos. La organización Maldef, que representa a Lulac, señaló que los legisladores de Texas aprobaron los mapas en respuesta a una carta del Departamento de Justicia que instaba a desmantelar distritos por su composición racial.
El gobernador Greg Abbott defendió la legitimidad del proceso y consideró la resolución como un respaldo a la planificación estatal. “Los nuevos distritos congresionales reflejan mejor nuestra representación en Washington D.C. con los valores de nuestro estado”, afirmó en un comunicado.
Según estimaciones citadas por Texas Standard, la nueva configuración favorecería a candidatos del Partido Republicano y podría ayudarles a obtener cinco escaños adicionales en el Congreso. Desde la oposición, el representante Gene Wu cuestionó el fallo: “Hoy, la Corte Suprema no protegió la Constitución. Protegió el mapa racista de Greg Abbott y le dio a Donald Trump exactamente lo que exigía de los republicanos de Texas”.
