La actriz argentina, con problemas de salud, participó en la presentación de ‘El último viaje a China’, un documental sobre la vida de China Zorrilla, y compartió emotivos recuerdos de su amistad con la uruguaya y del fallecido Luis Brandoni.
Soledad Silveyra, quien se encuentra en reposo por una fractura en la cuarta vértebra lumbar, no quiso perderse la presentación de El último viaje a China, un documental dirigido por Alejandro Maci sobre la vida de la actriz uruguaya China Zorrilla. La cinta tuvo una primera muestra en el Bafici el pasado 20 y se estrenará en salas de cine el 7 de mayo.
En diálogo con LA NACION, Silveyra recordó su larga amistad con Zorrilla, fallecida en 2014. “La idea surgió de Alfredo Caro del lado uruguayo y Pablo Echarri con su productora en Buenos Aires. Es un trabajo maravilloso y una gran clase para los jóvenes. Quienes vieron Esperando a la carroza deberían ver el documental porque es una joya. Hay material de archivo que nunca había visto y me emocionó muchísimo”, expresó.
Pocos días después de la entrevista, falleció Luis Brandoni, su compañero en la obra ¿Quién es quién?. Al respecto, Silveyra señaló: “Fue como la piña más grande que me dio mi historia en el teatro. Todavía no me puedo recuperar. Era una obra que amábamos los dos y terminó. Era un maestro, un buen compañero; nunca tuvimos un sí ni un no en un año y medio de trabajo. Lo tengo en mi corazón. Ahora tengo dos ángeles que me cuidan: la China Zorrilla y el Beto Brandoni”.
Consultada sobre su participación en el documental, explicó: “Carlos Perciavalle y yo fuimos convocados porque fuimos sus grandes amigos. China descendía del poeta Juan Zorrilla de San Martín y su padre fue un gran escultor. Tuvo el apoyo de su familia, algo que yo no tuve; me hice solita, de ahí mi apodo Solita”.
Silveyra recordó cómo se conocieron en 1972, cuando Zorrilla filmaba Un guapo del 900 y ella trabajaba en Rolando Rivas taxista. “Cuando abrí la puerta de la sala de ensayo vi a la distinción hecha mujer. Empezamos a hablar y me enamoré. Desde entonces fuimos amigas”, relató. Entre los proyectos que compartieron destacó Gigi, Eva y Victoria, Perdidos en Yonkers y Las mariposas son libres, esta última en plena dictadura.
La actriz también compartió anécdotas de su amistad, como los viajes a Nueva York donde Zorrilla le traducía todo. El documental promete ser un homenaje a la trayectoria de una de las figuras más queridas del teatro y el cine rioplatense.
