En las últimas semanas, usuarios bancarios reportaron transferencias por error que pueden ser parte de una estafa de triangulación. El esquema busca involucrar a la víctima en un posible delito de lavado de dinero.
En las últimas semanas, múltiples usuarios bancarios han reportado transferencias por error que, en muchos casos, esconden una estafa conocida como de “triangulación”. Este esquema delictivo utiliza a una persona como intermediario para blanquear dinero ilícito: los delincuentes depositan en una cuenta fondos robados o provenientes de un crédito otorgado a nombre del usuario, y luego, mediante manipulación emocional, piden que se “devuelva” el monto a una cuenta distinta a la original.
Al realizar la devolución, el rastro del dinero se pierde, los estafadores huyen con el capital limpio y la víctima queda legalmente involucrada como una “mula de dinero”, enfrentando posibles causas penales por lavado de activos y deudas bancarias que nunca solicitó.
La urgencia es el principal recurso del estafador para llevar a la víctima a cometer una imprudencia. Ante la detección de un saldo sospechoso, se recomienda un proceder estricto para preservar la integridad legal y financiera: verificar la identidad del titular antes de confirmar cualquier envío de dinero y no realizar transferencias a cuentas distintas a la de origen.
Una vez ejecutada la transacción, la recuperación de los fondos depende exclusivamente de la voluntad del receptor o de procesos judiciales complejos. Por ello, es fundamental actuar con cautela y reportar cualquier movimiento inusual al banco de inmediato.
