La actriz y cantante Tatu Glikman habla sobre su primer protagónico en la serie «Amor animal», una historia de amor y violencia entre clanes antagónicos, y repasa su trayectoria y preparación para el papel.
Heredera de la tradición del melodrama más clásico, «Amor animal» cuenta la atracción fatal entre dos jóvenes representantes de clanes antagónicos. Un encuentro fortuito en una fiesta, una noche de intimidad inevitable y un crimen cometido en defensa propia que desata la tragedia. El showrunner Sebastián Ortega y los guionistas de «Graduados» y «100 días para enamorarse», junto al oficio de Paula Hernández, Pablo Fendrik y Guillermo Rocamora en la dirección de los ocho episodios, utilizan todos los recursos disponibles para retratar un combo de sexo, violencia y música urbana.
En un elenco con figuras como Franco Masini, Santiago Achaga y Valentina Zenere, la actriz y cantante Tatu Glikman se destaca en el rol de Kaia, una rapera que sueña con un destino mejor pero que no está dispuesta a traicionarse en el camino. Glikman sorprende con su aproximación genuina al personaje y transmite verdad desde la más absoluta naturalidad.
Noticias: ¿Viste alguna versión de «Romeo y Julieta» o de «Amor sin barreras» para preparar tu personaje?
Tatu Glikman: No volví a verlas para prepararme, pero sí he visto las películas a lo largo de mi vida y he leído «Romeo y Julieta» en la secundaria. Desde la producción nos pasaron pelis de referencia para cada personaje, pero construimos a Kaia desde cero. Pregunté si estaba basado en algún artista del trap, dijeron que no, que la íbamos a crear con el guión, las letras de las canciones y el vestuario.
Noticias: Este es tu primer protagónico, ¿cómo te preparaste?
Glikman: Siento que me preparé toda la vida para este momento (risas). Hubo un equipo bárbaro; si pedía más ensayos, me los daban, sobre todo con el baile. Soy actriz, pero toda la vida hice clases de canto y de baile, así que cuando llegó el momento dije: ‘Qué bueno que estoy al tiro’. Tuve una coach vocal. Fue una preparación espectacular respaldada por un equipo muy puntilloso.
Noticias: Muchos te recordamos en «En el barro», también con Sebastián Ortega. ¿Notás similitudes?
Glikman: No en cuanto a cómo se muestra el sexo; en «En el barro» estaba muy presente el mundo de OnlyFans, acá es más natural, son jóvenes teniendo sexo. Pero encuentro puntos de contacto en el mundo de la marginalidad, aunque en otro nivel, porque Kaia no está en la cárcel, simplemente vive en un barrio precarizado. A Sebastián le gusta ese universo y lo sabe ilustrar muy bien.
Noticias: Es imposible no prestar atención a tu remera de «Una mujer bajo la influencia», de Cassavetes. ¿Sos cinéfila?
Glikman: Sí, me encanta el cine. En la pandemia me puse a ver películas que no había visto. Mi pareja es director de Arte, así que veíamos todas las de Tarkovsky; hasta ese momento yo no tenía idea. Me puse a ver un montón de cine, a descubrir autores y hoy no pasa un día en el que no vea una película.
Noticias: En «Amor animal» volvés a coincidir con Valentina Zenere. ¿Se hicieron amigas?
Glikman: Sí, nos conocimos en el rodaje de «En el barro», pero la conexión arrancó sobre el final. Valen me dijo: ‘¿Querés subir a mi camarín y almorzamos juntas?’. Ahí me enamoré de Valen, amistosamente, y nunca más paramos de hablar. Nos fuimos de vacaciones juntas, nos tatuamos. Somos como hermanas desde hace dos años.
