Tristán da Cunha, la isla más aislada del planeta, sigue de cerca la evolución de un brote de hantavirus que afectó a pasajeros del crucero MV Hondius, que atracó allí a mediados de abril. Las autoridades locales pidieron a la población estar alerta ante posibles síntomas.
La remota isla de Tristán da Cunha, ubicada en el Atlántico sur y perteneciente al Reino Unido, se encuentra en alerta sanitaria luego de que se confirmaran casos de hantavirus entre los pasajeros del crucero MV Hondius, que visitó la isla entre el 14 y el 16 de abril de 2026. El barco, que había zarpado desde Ushuaia (Argentina) y realizado escalas en las Islas Georgias del Sur, Chile y Uruguay, continuó su viaje hacia Santa Elena, donde se reportaron los primeros decesos.
Según informó la Administración de Tristán da Cunha, durante la visita los pasajeros y tripulantes desembarcaron y mantuvieron contacto con la población local, que cuenta con menos de 300 habitantes. Las autoridades isleñas, encabezadas por el administrador Philip Kendall, emitieron una carta abierta instando a los residentes a monitorear síntomas como fiebre, fatiga extrema, dolores musculares, náuseas, vómitos o dificultad para respirar, y recordaron que el hantavirus puede transmitirse tanto por contacto con roedores como de persona a persona.
Hasta el momento, se han registrado tres fallecimientos y tres personas más cursan la enfermedad. El brote habría comenzado con un matrimonio neerlandés que murió con dos semanas de diferencia. Las autoridades sanitarias trabajan en el rastreo de contactos para evitar la propagación en la isla, que hasta ahora no había registrado casos de coronavirus ni de otras enfermedades comunes en el continente.
El MV Hondius, un crucero de expedición, había sido recibido con entusiasmo por los isleños, que celebraron la visita con paseos guiados, visitas al museo y encuentros en el pub local. Sin embargo, la alegría dio paso a la preocupación cuando se conocieron los casos de hantavirus, que ya han tenido repercusión mundial.
