El equipo blanco enfrenta un clima de conflictos en el vestuario y crisis de resultados antes de visitar al Barcelona, con el juvenil argentino señalado por no respetar códigos internos.
El Real Madrid vive una situación compleja en lo institucional y deportivo justo antes de enfrentar al Barcelona en el clásico de este domingo. La concentración en Valdebebas se ha visto alterada por tensiones entre jugadores, con el argentino Franco Mastantuono como uno de los focos de las críticas.
El juvenil, una de las apuestas del club, habría generado malestar entre los referentes del plantel al utilizar las camillas de fisioterapia antes que los veteranos, lo que rompería una norma no escrita del vestuario. Según fuentes internas, Mastantuono elevó su queja ante el entrenador Álvaro Arbeloa, profundizando la división entre las jóvenes promesas y los jugadores de mayor experiencia.
La tensión también se manifestó físicamente durante un entrenamiento, donde Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni protagonizaron un cruce que pasó de una entrada fuerte a empujones y discusiones en el vestuario. Este episodio se suma a otro reciente entre Rüdiger y Álvaro Carreras, evidenciando un plantel fragmentado en facciones.
La situación de Arbeloa al mando del equipo es delicada: seis jugadores le habrían cortado el diálogo. El periodista Miguel Serrano apuntó contra Dani Carvajal por su falta de control como capitán y contra Valverde por priorizar su poder interno sobre la unidad del grupo. Además, la imagen de Kylian Mbappé de viaje por Europa mientras se recupera de su lesión ha desgastado la paciencia de la directiva.
El Madrid llega al Camp Nou sin títulos esta temporada y con 77 puntos en 34 fechas, a 11 unidades del Barcelona, que con solo empatar este domingo se coronará campeón en el clásico.
