El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se reunió con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en un clima de tensión tras los recientes desacuerdos con Donald Trump. El encuentro abordó temas como Ucrania, China y la posible visita de Trump a Italia.
ROMA.– La misión diplomática del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en Roma concluyó este viernes con un encuentro con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en un ambiente descrito como frío y con sonrisas forzadas. Durante la reunión, realizada en Palazzo Chigi, se trataron temas como Ucrania, China y la próxima visita del presidente Donald Trump a Italia.
Meloni declaró a la prensa que discutieron “varios temas de particular importancia para Italia, como su rol histórico en Libia y el Líbano, las relaciones bilaterales, la crisis en Medio Oriente, la seguridad y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”. La primera ministra subrayó que “ambos comprendemos la importancia de la relación transatlántica, pero también la necesidad de que cada uno defienda sus propios intereses nacionales”.
En un mensaje en X, Meloni calificó el diálogo como “constructivo y amplio, pero franco, entre aliados que defienden sus propios intereses nacionales pero que saben lo preciosa que es la unidad de Occidente”. Por su parte, Rubio tuiteó que fue una “excelente reunión para reforzar la sólida alianza estratégica entre Estados Unidos e Italia”.
La reunión se produce en un contexto de tensión tras los comentarios de Trump contra Meloni, a quien acusó de ser “inaceptable” por defender al papa León XIV y oponerse a su postura sobre Irán. Además, Trump amenazó con retirar las tropas estadounidenses de Italia, que cuenta con cinco bases militares y entre 12.000 y 15.000 soldados. Rubio indicó que la decisión final sobre las tropas recae en Trump, aunque aclaró que no se abordaron detalles específicos sobre la OTAN durante la visita.
El canciller italiano, Antonio Tajani, reconoció que “no todo fue rosa” en la relación bilateral, pero destacó el compromiso de Italia con la paz y la seguridad. En tanto, el diputado opositor Nicola Fratoianni calificó las reuniones como “una farsa” y acusó al gobierno italiano de “obedecer órdenes de Estados Unidos”.
