La marcha de universitarios en reclamo de recursos para la educación pública generó un fuerte impacto en la Casa Rosada, donde funcionarios de alto rango siguieron la protesta desde adentro.
La movilización de estudiantes, docentes y no docentes universitarios que colmó la Plaza de Mayo y sus alrededores se convirtió en una imagen que resonó con fuerza en la Casa Rosada. El cerco de los manifestantes, según trascendió en Balcarce 50, funcionó como una metáfora de la situación que enfrenta el Gobierno en materia de política educativa y presupuestaria.
Durante la jornada, estuvieron presentes en el edificio gubernamental el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo; el vocero presidencial, Manuel Adorni; y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Sin embargo, llamó la atención la ausencia del presidente Javier Milei y de su asesor estrella, Santiago Caputo, quienes no asistieron al lugar durante el desarrollo de la protesta.
La marcha, que reunió a miles de personas, exigió mayor financiamiento para las universidades nacionales y rechazó los ajustes propuestos por el Ejecutivo. El clima de tensión se reflejó en las declaraciones de los funcionarios presentes, aunque ninguno se refirió directamente a los reclamos de los manifestantes.
