La Procuraduría General de la Nación ordenó la suspensión provisional de la embajadora Vilma Velásquez Uribe hasta el 31 de mayo de 2026, por presunta participación indebida en política al expresar apoyo al candidato presidencial Iván Cepeda.
La Procuraduría General de la Nación ordenó la suspensión provisional de la embajadora de Colombia en Haití, Vilma Velásquez Uribe, hasta el 31 de mayo de 2026, por la presunta participación indebida en política al expresar públicamente su apoyo al candidato presidencial Iván Cepeda durante una entrevista en un medio de comunicación haitiano. La medida podría extenderse hasta el 21 de junio si se realiza una segunda vuelta electoral, según el auto oficial de la entidad.
La resolución, adoptada por la Primera Delegada para la Vigilancia Administrativa de la Procuraduría, se fundamenta en hechos que, en palabras del despacho, “pueden corresponder a una falta grave o gravísima que será determinada en el desarrollo de la investigación disciplinaria”.
El documento precisa que la apertura de la investigación y la suspensión de Velásquez Uribe responde a la necesidad de “garantizar el principio de neutralidad que rige la conducta de los servidores públicos en una contienda electoral”.
Según el auto, “la medida en cuestión pretende garantizar que, ni la disciplinable ni ningún otro servidor público, incurran indebidamente en política, en el marco de la actual contienda presidencial que se desarrolla en el país”. La Procuraduría subrayó que la afectación que esta medida genera a la funcionaria “no es tan intensa como el desconocimiento del deber de neutralidad que se le exige a los servidores públicos en general”.
El caso se originó tras la difusión de una entrevista en Metropole Radio y Televisión de Haití, donde Vilma Velásquez Uribe declaró: “La Constitución no permite que se reelija el presidente, pero tenemos un candidato magnífico que es Iván Cepeda”. Al ser consultada sobre el partido del candidato, añadió: “el mismo Pacto Histórico” y calificó a Cepeda como “un buen hombre”. Estos fragmentos, reproducidos por la cadena radial Caracol y viralizados en redes sociales, motivaron la actuación disciplinaria por parte del órgano de control.
La Procuraduría citó el artículo 127 de la Constitución Política de Colombia, que prohíbe a los empleados del Estado participar en actividades o controversias políticas, y los artículos 24 y 60 del Código General Disciplinario, que sancionan como falta gravísima el uso del cargo para intervenir en política. El auto también hace referencia a la jurisprudencia de la Corte Constitucional, señalando que la suspensión provisional “no implica de ningún modo una decisión sobre la responsabilidad del procesado, ni puede considerarse en sí misma como una sanción”.
La medida implica la separación inmediata de Vilma Velásquez Uribe del cargo de embajadora en Haití, sin derecho a percepción de salario durante la suspensión. La Ministra de Relaciones Exteriores debe designar un reemplazo temporal hasta que se defina la situación disciplinaria.
El candidato presidencial Iván Cepeda reaccionó públicamente a la medida. En su cuenta de X manifestó: “En cumplimiento de los principios que rigen mi acción política desde siempre, manifiesto de nuevo mi posición de que ningún servidor público debe intervenir en proselitismo político, en general, y en las actividades de mi campaña electoral, en particular”. Cepeda solicitó que las autoridades realicen las investigaciones correspondientes y enfatizó su rechazo a la intervención de funcionarios en actividades electorales.
