Especialistas de Bayer, BASF y GDM señalaron que la presión de enfermedades, malezas resistentes y fertilizantes caros obligarán a los productores a afinar las decisiones agronómicas y tecnológicas.
Con márgenes ajustados, costos que siguen bajo presión y un escenario económico de incertidumbre, los productores agropecuarios comienzan a definir la campaña fina con foco en la productividad. Mientras se refleja una mejora en los precios internacionales del trigo y pronósticos climáticos favorables, las empresas coinciden en que la incorporación de tecnología, la genética, el posicionamiento varietal y las estrategias integrales de protección serán determinantes para sostener los rindes y la calidad de los cultivos frente a una mayor presión de enfermedades y malezas resistentes.
Desde Bayer, BASF y GDM aseguraron que el acompañamiento técnico, la disponibilidad de insumos y la incorporación de nuevas tecnologías serán claves para sostener el rendimiento de los cultivos y enfrentar los desafíos sanitarios y climáticos que se proyectan para este ciclo.
Hipólito Orsini, líder de Portafolio de Protección de Cultivos de Bayer, señaló que el productor sigue tomando decisiones con cautela debido al contexto económico y la presión sobre los márgenes. “Hoy el productor construye su margen principalmente a partir de los kilos producidos. La productividad pasó a ser la principal variable de ajuste”, explicó. Bayer trabaja sobre tres ejes: garantizar disponibilidad de productos, ampliar la incorporación de innovaciones y fortalecer el manejo sanitario de los cultivos.
Uno de los puntos centrales será el manejo de enfermedades, especialmente ante un escenario climático que podría favorecer una mayor presión sanitaria. Orsini añadió que la elevada carga de humedad proyectada incrementa el riesgo de royas en trigo y otros cereales de invierno, principalmente roya amarilla, roya naranja y roya negra. También advirtió sobre la creciente incidencia de enfermedades vinculadas a semilla y manchas foliares, por lo que remarcó la importancia de “iniciar la campaña con tratamientos adecuados y una estrategia integral de protección”.
Agustín Falcone, gerente de Cultivos de BASF, recordó que los productores vienen de una campaña con récord de producción y área de siembra. “Con el último aumento de fertilizantes, especialmente de la urea, los márgenes están bastante ajustados. Pero el precio a futuro del trigo está subiendo, lo que mejoró un poco el margen”, destacó. El experto indicó que las condiciones de humedad en el perfil son positivas y los pronósticos a largo plazo apuntan a un evento Niño, lo que genera expectativas favorables.
Falcone destacó que BASF cuenta con un portafolio robusto que incluye tratamiento de semillas, herbicidas, fungicidas y herramientas digitales. Hizo hincapié en el control pre-siembra de malezas y en la importancia de productos como Systiva, un fungicida que controla royas y manchas en trigo y cebada. Además, señaló que el manejo sanitario será clave para sostener el rendimiento y la calidad comercial.
Desde GDM, Jerónimo Costanzi, gerente de Desarrollo de Productos Autógamas, sostuvo que la campaña fina encuentra al productor frente a un escenario productivo favorable, impulsado por buenas reservas hídricas y la recuperación de precios internacionales. Sin embargo, advirtió que la relación insumo-producto, especialmente en fertilizantes, obligará a ajustar las decisiones de manejo. “El desafío pasa por relevar correctamente cada ambiente y adecuar el planteo nutricional según la expectativa de rendimiento”, explicó.
Costanzi remarcó que la genética y el posicionamiento varietal tendrán un rol central. La elección de la variedad adecuada puede explicar cerca del 14% de las diferencias de rendimiento, mientras que el posicionamiento agronómico representa más del 30% de la variación productiva. GDM desarrolla más de 1200 cruzamientos y evalúa materiales en más de 80 localidades del país, con foco en potencial de rendimiento, sanidad y calidad comercial.
