El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, informó sobre la sentencia de 30 años de prisión federal en Estados Unidos contra el ciudadano estadounidense Ramón Arellano Sandoval, por delitos de explotación sexual de una menor en Medellín.
El alcalde de Medellín, Federico “Fico” Gutiérrez, se pronunció a través de sus redes sociales sobre la condena de 30 años en una prisión federal de Estados Unidos contra el ciudadano estadounidense Ramón Arellano Sandoval, de 65 años, quien fue capturado en Medellín. El mensaje fue difundido la mañana del jueves 21 de mayo de 2026.
En su publicación, Gutiérrez afirmó: “La justicia no tiene fronteras cuando se trata de proteger a nuestros niños, niñas y adolescentes. Otro condenado más”.
Según el alcalde, Arellano Sandoval fue condenado por los delitos de intento de “explotación sexual de una menor residente en Medellín e intento de producción de material de abuso sexual infantil”.
Gutiérrez señaló que “esta es la décima sentencia de esta ofensiva internacional contra la explotación de niños, niñas y adolescentes. Y vamos por más”. Además, indicó que “de acuerdo con las pruebas presentadas en juicio, el condenado sostuvo intercambio de varios mensajes de texto y video con una menor de 14 años de Medellín” y que, pese a conocer la edad de la víctima, “la presionó de forma reiterada para la producción de material sexual explícito”.
La detención de Arellano Sandoval fue producto del trabajo articulado entre la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional, la Fiscalía Nacional, HSI Colombia, HSI Miami, Migración y la Fiscalía de Florida.
Gutiérrez sostuvo que habrá “cero impunidad” para toda persona que “venga a Medellín a explotar a nuestros niños y niñas” y que “será perseguido hasta lograr su condena incluso fuera del país”.
El alcalde ya se había referido al mismo caso en marzo de 2026, también desde su cuenta de X, donde publicó la fotografía y el nombre del condenado. En esa ocasión declaró: “No basta con reducir las cifras. No descansaremos hasta erradicar por completo cualquier expresión de este delito que afecte a nuestros menores y a las mujeres”.
La ofensiva internacional contra el turismo sexual y la explotación infantil en Medellín ha dejado al menos cuatro extranjeros condenados en Estados Unidos por delitos cometidos en la ciudad. Entre los casos recientes de 2026 figura el de Michael Jaime Inofuentes, también estadounidense, condenado por el Tribunal de Distrito de Virginia a 18 años de prisión tras comprobarse que abusó sexualmente de una menor de 15 años en Medellín y le pagó para sostener encuentros en hoteles, lo que derivó en un embarazo a inicios de 2024. La investigación inició por la denuncia de la madre de la adolescente y la alerta de autoridades colombianas, permitiendo la captura de Inofuentes en Miami. Las pruebas incluyeron conversaciones de WhatsApp, transferencias de dinero y la admisión de responsabilidad del acusado, quien reveló haber dejado otros hijos en Colombia en situaciones similares.
La coordinación entre autoridades colombianas y estadounidenses, especialmente con el HSI, fue clave para lograr estas condenas. En el caso de Inofuentes, las restricciones legales en los aeropuertos evitaron que la víctima fuera trasladada a otras ciudades.
Otros antecedentes de extranjeros condenados en Estados Unidos por delitos sexuales cometidos en Medellín incluyen las cadenas perpetuas impuestas a Stefan Correa y Manuel Poceiro, y la sentencia de 21 años de prisión contra Mohamed Anaswed.
Gutiérrez reiteró la política de “tolerancia cero” frente al turismo sexual y la explotación infantil, y tras la condena de Inofuentes afirmó: “Este fallo demuestra que los delincuentes que huyen de Colombia pueden ser juzgados y condenados en su país de origen”.
