El Gobierno ruso señaló que el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y la «agenda destructiva» de la Unión Europea fueron los principales motivos del fracaso de la última conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia emitió un comunicado en el que atribuyó el fracaso de la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y a la «agenda destructiva» de la Unión Europea.
«El obstáculo más serio para lograr los objetivos de la conferencia fue la agresión de Israel y Estados Unidos contra Irán bajo el pretexto inventado de ‘proteger’ el régimen de no proliferación nuclear», afirmó el ministerio en el texto, que calificó la ofensiva como «no provocada, injustificada e ilegal».
Rusia sostuvo que las delegaciones del «occidente colectivo» presentes en las sesiones en Nueva York «tenían sus propios objetivos políticos ajenos al TNP», lo que generó una «atmósfera desfavorable». «Hicieron todo lo posible para dificultar un diálogo productivo, con una agenda destructiva centrada en criticar a Rusia, China, Irán y Corea del Norte», señaló Moscú.
Como ejemplo, el comunicado indicó que los países europeos y de la OTAN justificaron las pruebas nucleares que realizaban para «reforzar el régimen de no proliferación».
La conferencia finalizó el pasado viernes tras cuatro semanas de reuniones en la sede de la ONU en Nueva York. La próxima conferencia de revisión está prevista para 2031.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su «decepción ante la incapacidad» de la conferencia «para alcanzar un consenso sobre un resultado sustantivo y aprovechar esta oportunidad crucial para hacer de nuestro mundo un lugar más seguro».
«Un mundo libre de armas nucleares sigue siendo la máxima prioridad de desarme de las Naciones Unidas, y un objetivo al que el Secretario General mantiene su firme compromiso. El Tratado es la piedra angular del régimen mundial de desarme y no proliferación nuclear, y un elemento esencial para promover los usos pacíficos de la energía nuclear», añadió Guterres.
Estados Unidos busca desde hace años garantías permanentes de que Irán no fabricará una bomba atómica, mientras que Teherán ha insistido en que su programa nuclear tiene carácter exclusivamente civil y pacífico, dentro de los límites fijados en el TNP.
