Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) diseñaron un kit de detección temprana de cáncer bucal que utiliza tintes químicos y fotografía digital para identificar células anormales con una sensibilidad superior al 90%.
En México, el cáncer bucal representa entre el 1% y el 3% de todos los casos de cáncer en el país. Aunque su prevalencia es baja, su tasa de mortalidad es elevada debido a que suele diagnosticarse en etapas tardías.
Investigadores de la división de posgrado de la Facultad de Odontología de la UNAM desarrollaron un kit de detección temprana de cáncer bucal. El kit utiliza tintes químicos y fotografía digital para resaltar células con desarrollo anormal, facilitando el diagnóstico con una sensibilidad superior al 90%.
El kit funciona como un enlace entre el consultorio dental y laboratorios de alta especialidad. Los colorantes químicos reaccionan ante irregularidades visuales y ayudan a que la muestra de tejido enviada al laboratorio incluya la información necesaria para un resultado más certero.
El procedimiento se realiza en el sillón dental. El médico toma fotografías de la lesión con un celular y las envía a especialistas de la UNAM para una valoración preliminar que oriente los siguientes pasos. El sistema apoya a patólogos de la UNAM que revisan a distancia las imágenes y el comportamiento del tinte para definir la urgencia de realizar el corte, según información publicada en la gaceta de Fundación UNAM.
El riesgo de cáncer bucal aumenta en hombres mayores, personas que consumen tabaco o alcohol con frecuencia, y en quienes portan el virus del papiloma humano (VPH). El kit utiliza azul de toluidina, una herramienta que permite una detección rápida con sensibilidad superior al 90% para identificar carcinomas escamosos.
Los principales síntomas del cáncer bucal
Los síntomas más comunes del cáncer bucal incluyen:
- Úlceras o llagas en la boca que no sanan después de dos semanas.
- Manchas blancas, rojas o mezcladas en las encías, lengua, amígdalas o el revestimiento de la boca.
- Bultos, engrosamientos o áreas ásperas en labios, encías o dentro de la boca.
- Dolor persistente en la boca, garganta o al tragar.
- Dificultad para masticar, tragar o mover la lengua o la mandíbula.
- Entumecimiento o pérdida de sensibilidad en cualquier parte de la boca.
- Cambios en la voz o dolor de garganta persistente.
- Pérdida de peso inexplicada y mal aliento constante.
- Dientes flojos o dolor alrededor de una muela sin causa aparente.
Estos síntomas pueden deberse a otras causas menos graves, pero si persisten por más de dos semanas, es recomendable acudir a un dentista o médico para una revisión.
