Colombia celebra este domingo elecciones presidenciales en un contexto de alta polarización política, tensiones económicas y debate sobre la seguridad. Más de una decena de candidatos compiten por la presidencia en primera vuelta.
Colombia celebra este domingo elecciones presidenciales para definir al sucesor del presidente Gustavo Petro. El proceso electoral se desarrolla en un contexto de alta polarización política, tensiones institucionales y un debate centrado en la seguridad, la economía y las reformas sociales impulsadas por el gobierno saliente.
Gustavo Petro asumió la presidencia en 2022 como el primer mandatario de izquierda en la historia reciente del país. Durante su gestión, impulsó reformas en salud, previsión social, tributación y transición energética, así como una política de “paz total” que buscó negociar simultáneamente con diversos grupos armados. Según datos oficiales, la tasa de homicidios registró una caída parcial, aunque regiones como Catatumbo, Cauca, Arauca y Guaviare continuaron bajo control territorial de grupos armados.
Entre los principales candidatos se encuentran Iván Cepeda, del oficialismo; Abelardo de la Espriella, de la derecha confrontativa; y Paloma Valencia, del uribismo tradicional. Cepeda, abogado y senador, es referente de derechos humanos y heredero político del petrismo. De la Espriella, abogado y empresario, basa su campaña en un discurso de mano dura y reducción impositiva. Valencia, senadora conservadora, defiende la seguridad democrática y el alineamiento con Estados Unidos.
La relación entre el gobierno de Petro y la administración del presidente estadounidense Donald Trump fue fluctuante. En febrero de 2025, ambos mandatarios se reunieron en la Casa Blanca en un encuentro calificado como cordial. Estados Unidos mantiene interés estratégico en Colombia por temas como narcotráfico, migración, estabilidad venezolana y competencia con China.
La economía colombiana no colapsó durante el gobierno de Petro, pero el crecimiento se desaceleró, aumentó la cautela inversora y persistieron tensiones fiscales. La reforma tributaria para financiar programas sociales enfrentó resistencia del sector privado, y la transición energética generó controversia por la reducción de exploraciones petroleras.
La elección de este domingo definirá si se requiere una segunda vuelta, prevista para el 15 de junio de 2025, en caso de que ningún candidato obtenga más del 50% de los votos.
