El primer ministro húngaro, Péter Magyar, se reunió este lunes con el presidente Tamás Sulyok tras vencer el plazo para su renuncia, sin que este accediera a dimitir.
Viena, 1 jun (EFE).- El primer ministro de Hungría, el conservador Péter Magyar, se enfrentó este lunes al presidente del país, Tamás Sulyok, tras vencer la pasada medianoche el plazo que le dio para dimitir, sin resultado.
En redes sociales, Magyar anunció el domingo que hoy iría a ver a Sulyok, un hombre cercano al exprimer ministro Viktor Orbán, acompañado de su ministro de Justicia.
Sulyok respondió anoche con un vídeo publicado en Facebook en el que reiteró su intención de seguir desempeñando el máximo cargo de la república.
Magyar ya le había instado a irse inmediatamente después de ganar su partido, el Tisza, las elecciones legislativas del 12 de abril, unos comicios que pusieron así fin a 16 años de gobierno del ultranacionalista Orbán.
El nuevo primer ministro ha dejado claro que, si el presidente no accede a su exigencia, impulsará un proceso de destitución en el Parlamento, donde el Tisza cuenta con 141 de los 199 escaños, es decir, más de los dos tercios requeridos en la Constitución para tal fin.
El Tisza argumenta que con su voto, el pueblo húngaro le otorgó un mandato para acabar con el ‘sistema Orbán’ y desmantelar su red clientelista, algo que implica la sustitución de los altos funcionarios públicos nombrados por su antecesor.
Sulyok ha alegado que no hay «ninguna razón legal o constitucional» para su dimisión y que su juramento le obliga a seguir defendiendo el orden constitucional de Hungría independientemente de los cambios de gobierno, por lo que ha pedido a la Comisión de Venecia -órgano asesor del Consejo de Europa- que analice la situación.
