La Legislatura porteña aprobó una ley que regula el uso, venta y promoción de cigarrillos electrónicos. Se prohíbe la venta a menores de 18 años y se equiparan las restricciones a las del cigarrillo tradicional.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves una ley que regula el uso, la venta y la promoción de cigarrillos electrónicos y productos de tabaco y nicotina. La norma establece la prohibición de venta a menores de 18 años y equipara las restricciones de consumo a las vigentes para el cigarrillo tradicional: queda vedado su uso en espacios cerrados de acceso público.
El proyecto fue presentado por la legisladora Manuela Thourte (Unión Cívica Radical) y contó con aportes de la diputada Claudia Negri (Fuerza Buenos Aires). La ley incorpora medidas de vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria ante efectos adversos del vapeo.
Qué prohíbe la nueva regulación
Entre los lugares alcanzados por la prohibición de uso figuran escuelas, hospitales, transporte y centros culturales. También se prohíbe la promoción, publicidad, ofertas gratuitas y patrocinio de estos productos fuera de los comercios habilitados. Los locales deberán exhibir advertencias sanitarias visibles.
El régimen sancionatorio prevé multas de entre 500 y 5.000 unidades fijas, decomiso de mercadería y clausura o inhabilitación de los comercios infractores. Según el texto, esos montos equivalen a entre 474.995 y 4.749.950 pesos.
Medidas sanitarias y ambientales previstas
La norma dispone la actualización de programas de cesación tabáquica en hospitales y centros de salud, y ordena protocolos específicos para usuarios de vapeadores. También crea un sistema local de registro de casos de Evali, definida como lesión pulmonar asociada al vapeo. Se incorporan campañas de concientización en escuelas sobre los efectos de la nicotina en el cerebro adolescente.
La ley obliga a informar a personas gestantes sobre los riesgos vinculados con estos productos durante el embarazo. En el plano ambiental, establece una gestión diferenciada para residuos electrónicos y plásticos derivados de estos dispositivos en los Puntos Verdes de la Ciudad.
Los argumentos sanitarios detrás de la ley
Entre sus fundamentos, la norma sostiene que estos productos se expandieron en Argentina y en el mundo con una marcada penetración entre adolescentes y jóvenes. También advierte que suelen percibirse como menos riesgosos que el cigarrillo convencional, aunque contienen nicotina y otras sustancias nocivas.
El texto cita datos de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar) según los cuales el 35,5% de los adolescentes de 13 a 17 años dijo haber consumido cigarrillos electrónicos alguna vez en su vida, y el 16,7% declaró haberlos usado en los últimos 30 días.
La norma afirma que estos dispositivos se promocionaron como alternativas menos nocivas o herramientas para dejar de fumar. También recoge una advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la exposición a la nicotina antes de los 25 años, con efectos sobre la atención, el aprendizaje, la memoria y el control de los impulsos, además de un mayor riesgo de dependencia.
En el plano médico, Lorena Lupinacci, oncóloga clínica y jefa del área de tórax e investigación del Hospital Italiano, afirmó: “Los vapeadores no son inocuos. La mayoría tiene solventes, nicotina, saborizantes, que son todas sustancias que van a generar en el pulmón inflamación directa. Y la inflamación, eso de estar activando el sistema inmune, sabemos que genera cáncer. Ya se sabe la fibrosis pulmonar que generan”.
La especialista agregó: “La industria apunta a los chicos, entre 13 y 15 años. Lindos vapeadores, colores, sabores, aromas… Estoy segura de que en 20 años vamos a estar hablando de cáncer de pulmón por vapeadores, pero lo que sí estamos viendo es la fibrosis. Los pulmones casualmente se ponen duros por la inflamación y eso no solo es cáncer, es intersticio pulmonar”.
El texto también menciona que, según estimaciones de la OMS, el 85% de los diagnósticos de cáncer de pulmón en adultos se vincula directamente al consumo de tabaco, incluidos productos electrónicos con nicotina.
