La caída de la natalidad reduce un 31% la población infantil de 3 a 5 años entre 2016 y 2025, lo que abre la posibilidad de aumentar la cobertura educativa del 87% al 98% hacia 2027, según un informe de Argentinos por la Educación.
Entre 2016 y 2025, la población de niños y niñas de 3 a 5 años en Argentina cayó un 31%, pasando de 2.250.963 a 1.558.388, según datos del Indec. Las proyecciones indican que hacia 2030 esa franja etaria se reducirá otro 16%, hasta alcanzar 1.310.125 niños. Esto implica que entre 2025 y 2030 habrá 250 mil niños menos en edad de asistir al jardín de infantes.
Un informe elaborado por Sebastián Kiguel, María Sol Alzú y Martín Nistal para Argentinos por la Educación plantea que, si se mantienen los niveles actuales de salas y secciones, la caída en la demanda podría liberar capacidad instalada. El estudio sugiere que, al reasignar las vacantes dentro de cada provincia sin agregar infraestructura nueva, la cobertura total del nivel inicial —actualmente en un 87%— podría escalar al 98% hacia 2027.
El informe destaca la situación de la sala de tres, que no es obligatoria y cuenta con un 58% de cobertura promedio, a diferencia de la sala de cinco (99%) y la sala de cuatro (87%). La evidencia internacional citada por los autores indica que las experiencias educativas tempranas y de calidad están asociadas a mejores trayectorias escolares y oportunidades en la vida adulta, especialmente en contextos vulnerables.
Entre 2016 y 2025, la tasa de escolarización en la sala de tres subió 18 puntos porcentuales. Sin embargo, los especialistas advierten que la calidad de la experiencia educativa —clima de aula, formación docente e interacción— es tan determinante como la cobertura. El desafío, según el informe, pasa de ser de infraestructura a ser de gestión: identificar a los niños que no asisten, convocarlos y sostener la calidad pedagógica en un sistema con más lugares vacíos.
