Un grupo de vendedores ambulantes autoconvocados se manifestó este jueves en la plaza 25 de Mayo de Resistencia para solicitar la regularización de su actividad, el cese de restricciones y la apertura de un diálogo con el Municipio, de cara a la realización de la Bienal.
Los vendedores ambulantes de Resistencia realizaron este jueves una protesta en la plaza 25 de Mayo bajo la consigna “Dulce Resistencia”, en la que repartieron copos de azúcar para visibilizar su reclamo. La convocatoria fue impulsada por trabajadores autoconvocados que piden la regularización de la venta ambulante, el cese de las restricciones y la apertura de una mesa de diálogo con el Municipio. Además, solicitaron ser incorporados a la organización de eventos masivos, especialmente ante la cercanía de la Bienal, una de las actividades más convocantes de la capital chaqueña.
Juan, vendedor y panadero, explicó que el reclamo involucra a más de 70 familias que dependen de la economía popular. “Detrás de cada copo de azúcar hay una historia, hay una familia de vendedores ambulantes que realmente la está pasando mal”, señaló.
Durante la manifestación, los trabajadores remarcaron que no buscan confrontar con las autoridades, sino poder desarrollar su actividad con reglas claras y sin persecuciones. En el reclamo participaron pancheros, churreros, jugueteros y otros vendedores callejeros. “Queremos trabajar de una manera pacífica. Es feo salir todos los días y escondernos de los inspectores o de la Policía como si fuéramos delincuentes”, planteó Juan.
Según indicaron, los controles y decomisos generan incertidumbre en familias que viven del trabajo diario. Por eso, insistieron en la necesidad de avanzar hacia una regulación “coherente” que contemple la realidad social del sector. “Tenemos derecho al trabajo. Pedimos que nos regulen, pero de una forma coherente”, expresó el vendedor.
Uno de los puntos centrales del reclamo fue la posibilidad de trabajar durante la Bienal de Resistencia. Los ambulantes consideran que, por el perfil comunitario e inclusivo del evento, también deberían ser tenidos en cuenta dentro de la organización. “A días de un evento muy grande como la Bienal, nosotros somos parte de la economía social y popular y queremos que nos incluyan”, afirmó Juan.
En ese marco, los vendedores comenzaron a juntar firmas para presentar un petitorio ante el Municipio. El objetivo es que se habilite un canal formal de diálogo y se definan espacios de trabajo para quienes dependen de la venta callejera. “Esto no es político. Soy padre de familia, vendedor ambulante y vengo de cuatro generaciones de una familia que vende en la calle”, remarcó.
Los trabajadores aseguraron que, tras la protesta anterior conocida como “facturazo”, recibieron el compromiso de que serían convocados por el Municipio, pero hasta el momento no tuvieron una respuesta concreta. “La semana pasada nos dijeron que nos iban a llamar. Hasta ahora estamos esperando”, sostuvo Juan. Ante la falta de avances, los vendedores ambulantes adelantaron que continuarán con las medidas todos los jueves. No descartan volver a realizar un facturazo ni trasladar el reclamo hacia la Municipalidad o el Parque 2 de Febrero, en la previa de la Bienal. “Si no nos sentamos en una mesa de diálogo, esto sigue en pie de lucha”, advirtieron.
