El Ministerio de Defensa de Colombia informó el 4 de julio de 2026 sobre la destrucción de un laboratorio de procesamiento de cocaína en San Miguel, Putumayo, y el decomiso de 500 kg de clorhidrato, insumos químicos y equipos.
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, informó el 4 de julio de 2026 sobre la destrucción de un laboratorio de procesamiento de clorhidrato de cocaína en el municipio de San Miguel, departamento de Putumayo. La operación fue liderada por tropas del Ejército Nacional y dirigida contra estructuras pertenecientes a las disidencias armadas de las Farc.
Según comunicó el funcionario a través de su cuenta oficial de X, durante el operativo se decomisaron 500 kilogramos de clorhidrato de cocaína, así como insumos químicos y diferentes equipos empleados en la producción del alcaloide.
“Tropas de nuestro @COL_EJERCITO ubicaron y destruyeron un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína perteneciente a las disidencias criminales, en zona rural de San Miguel, Putumayo”, destacó Sánchez en su mensaje.
La intervención, según el Ministerio de Defensa, representa un golpe significativo contra las economías ilícitas que sostienen el narcotráfico en la región. El ministro subrayó que esta acción debilita la capacidad de las disidencias para financiar el narcotráfico, adquirir armamento y sostener acciones terroristas.
Sánchez extendió un reconocimiento público a los uniformados que participaron en la operación. “Mi reconocimiento a nuestros soldados por esta contundente operación. Seguiremos atacando las finanzas del crimen organizado para proteger la seguridad y la tranquilidad de los colombianos”, señaló el titular de la cartera de Defensa.
Las autoridades recordaron a la ciudadanía los canales habilitados para denunciar cualquier actividad ilícita y así combatir el narcotráfico en la región. El ministro cerró su mensaje con un llamado a la unidad y a la colaboración: “El Estado somos todos… y los buenos somos más”.
Incautaron 1,5 toneladas de cocaína y explosivos del ELN en operativo en Cesar
Una operación conjunta desarrollada el 27 de junio de 2026 en zona rural de La Jagua de Ibirico, departamento de Cesar, llevó a la incautación de 1,5 toneladas de cocaína y 19 artefactos explosivos atribuidos al Frente Camilo Torres del ELN. La acción, coordinada entre el Ejército Nacional y la Policía Nacional, permitió además el hallazgo de un laboratorio clandestino equipado con más de 1.200 galones de combustible y otras sustancias empleadas para la producción del alcaloide.
Según los reportes oficiales, la intervención representó un golpe directo a la estructura financiera de este grupo armado ilegal. El Ejército Nacional de Colombia afirmó que el decomiso evitó la circulación de más de 1.540.000 dosis de cocaína en rutas hacia Centroamérica y Europa. El reporte institucional precisó que la afectación económica para el ELN supera los 12.275 millones de pesos. “Seguimos debilitando las capacidades terroristas y financieras de los grupos armados organizados”, señaló el mando militar.
El operativo se llevó a cabo tras un proceso de inteligencia y seguimiento que facilitó el acceso al laboratorio sin encontrar resistencia armada. Las autoridades detallaron que el complejo operaba bajo estrictas medidas de seguridad y contaba con reservas de combustible para garantizar la producción constante de droga. El laboratorio, ubicado en una zona boscosa, estaba acondicionado para procesar grandes volúmenes de narcóticos.
La Policía Nacional informó que tanto la droga como los explosivos serán sometidos a análisis técnicos para determinar su origen exacto y establecer posibles vínculos con otras actividades ilícitas presentes en la región. “La intervención se desarrolló tras un proceso de seguimiento e inteligencia militar”, señalaron las autoridades responsables.
El decomiso de las más de 1,5 toneladas de cocaína se sumó a las recientes acciones de la Fuerza Pública en el país, en un contexto de intensificación de operaciones en corredores empleados por organizaciones criminales para el tráfico de estupefacientes y armamento. Por último, la vigilancia se ha reforzado especialmente en zonas estratégicas para cortar las rutas del narcotráfico y prevenir el fortalecimiento de estructuras ilegales.
