Una cadena de estaciones de servicio en Pensilvania y Nueva Jersey vende gasolina a US$3,47 por galón, muy por debajo del promedio nacional. El presidente Donald Trump promovió el proyecto en Truth Social, pero persisten dudas sobre su rentabilidad.
La cadena de estaciones de servicio Freedom Fuel comenzó a operar en Pensilvania y el sur de Nueva Jersey con un precio de US$3,47 por galón de gasolina, inferior al promedio nacional de US$3,8840 registrado por la American Automobile Association (AAA) al 10 de julio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó un mensaje en su red Truth Social donde destacó que un minorista «lidera el camino» para ofrecer combustible más barato e instó a otros operadores a seguir el ejemplo. Trump sostuvo que los precios en los surtidores están a la baja, aunque no con la velocidad esperada.
La Casa Blanca declaró a Time que Freedom Fuel es una empresa privada que no recibe subsidios, financiamiento ni apoyo económico del gobierno federal. Tampoco otras personas u organizaciones compensan las pérdidas derivadas de la venta del combustible, según la misma fuente.
CNN reportó que el único registro de incorporación de Freedom Fuel se encuentra en el estado de Delaware, con fecha del 23 de junio, sin que aparezca identificado el propietario. Time añadió que la empresa afirma ser propietaria de las 25 estaciones actualmente operativas, pero no reveló quiénes integran la sociedad ni el origen del capital.
Jeff Lenard, portavoz de la National Association of Convenience Stores, dijo a CNN que una estación tradicional no puede sostener durante mucho tiempo esos valores. Explicó que la mayoría de las estaciones de servicio son pequeños negocios independientes con márgenes reducidos, que obtienen ganancias mediante la venta de productos en tiendas anexas.
Patrick De Haan, jefe de análisis petrolero de GasBuddy, afirmó a Time que un esquema de precios como el de Freedom Fuel no parece sostenible. Según De Haan, cuando una empresa vende sistemáticamente con pérdidas, alguien termina por absorber ese costo, aunque no está claro quién lo hace en este caso.
