El Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos de Paraguay halló culpable al exsenador Edgardo Kueider del delito de contrabando en grado de tentativa y lo condenó a dos años de prisión en suspenso. Su secretaria, Iara Guinsel, recibió una pena de un año y 10 meses por el mismo ilícito.
El Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos de Paraguay, integrado por los jueces Elsa García, Adriana Planás y Matías Garcete, condenó al exsenador Edgardo Kueider a dos años de prisión en suspenso tras hallarlo culpable del delito de contrabando en grado de tentativa. Su secretaria, Iara Guinsel, recibió una pena de un año y 10 meses por el mismo ilícito. Ambos continuarán bajo arresto domiciliario, medida que cumplen desde su detención.
El hecho ocurrió en la madrugada del 4 de diciembre de 2024, cuando Kueider y Guinsel intentaron cruzar el Puente Internacional de la Amistad para ingresar a Paraguay. Durante un control migratorio de rutina, las autoridades detectaron que la pareja trasladaba en su camioneta una suma total de 211.102 dólares, 646.000 guaraníes y 3,9 millones de pesos argentinos, sin declaración ante el fisco.
La defensa solicitó la absolución bajo el argumento de que no existió intención de cometer un ilícito, alegando un supuesto «error de criterio» de la fiscalía. El tribunal desestimó los planteos y validó la acusación, aunque aplicó penas ligeramente inferiores a los dos años y dos meses solicitados originalmente por el Ministerio Público.
El fallo por contrabando es parte de la situación procesal de Kueider en Paraguay. A mediados de junio de 2026, el exsenador y su secretaria fueron imputados por presunto lavado de dinero. La fiscalía paraguaya sostiene que los acusados intentaron adquirir seis departamentos y seis cocheras en un edificio de Asunción, por un valor total de 480.000 dólares. La compra no pudo concretarse inicialmente porque los acusados no lograron justificar el origen de los fondos ante la inmobiliaria. Meses después, una empresa conformada por intermediarios paraguayos adquirió esas mismas propiedades, lo que las autoridades consideran una maniobra de triangulación para blanquear los activos.
