El analista José María Saráchaga afirmó que el resultado del partido decisivo afectó la posición institucional del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.
La derrota de la Selección argentina en la final del Mundial 2026 impactó en la posición política de Claudio “Chiqui” Tapia al frente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Así lo sostuvo el especialista en discursos políticos José María Saráchaga en declaraciones a este medio.
Según Saráchaga, el respaldo social que Tapia había construido en los últimos años estaba vinculado a las figuras de Lionel Messi y Lionel Scaloni, más que a una gestión del fútbol local. “El principal derrotado fue Chiqui Tapia”, afirmó sobre el resultado de la final.
El analista señaló que la gestión de Tapia en el fútbol doméstico estuvo marcada por episodios de resistencia interna, como la consagración de un club que celebró un título dentro de una combi sin la presencia del plantel completo. Saráchaga calificó esa situación como “la imagen más patética del estado del fútbol argentino”.
Para Saráchaga, esas tensiones con otros clubes podrían resurgir sin el marco de un triunfo mundialista. El respaldo popular que ofrecía la Selección funcionaba como un escudo político frente a esos cuestionamientos.
Consultado sobre el impacto judicial, el especialista trazó un paralelismo con el caso de Cristina Kirchner y sostuvo que el apoyo social actúa como una barrera de contención frente a la Justicia. “El apoyo social frente a la Justicia y frente a todo es incontrastable”, remarcó.
Sobre el futuro institucional de Tapia, Saráchaga declaró: “Lo van a tener que sacar, pero arañando las paredes”. También advirtió que el respaldo público de los futbolistas hacia Tapia responde a una lógica protocolar y que la salida de Messi o Scaloni podría dejarlo sin sostén.
Finalmente, recordó antecedentes de inestabilidad institucional en la AFA, como la votación tras la muerte de Julio Grondona, que derivó en un resultado empatado con un voto fantasma no investigado.
